España

La mano negra del Barça

El Barcelona está en el banquillo de los acusados señalado por haber destinado millones de euros a cuatro empresas de José María Enríquez Negreira, quien fuera vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros de la Liga española, y del hijo de éste.

Alejandro Gutiérrez
El Barça vs. Real Madrid
El Barça vs. Real Madrid(Joan Monfort / AP)

El Barcelona, uno de los equipos más importantes del mundo, está en el banquillo de los acusados señalado por haber destinado millones de euros a cuatro empresas de José María Enríquez Negreira, quien fuera vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros de la Liga española, y del hijo de éste. Los directivos del club alegan que el dinero fue para recibir asesoría técnica, mientras que la Fiscalía y el Real Madrid, su acérrimo rival, advierten que fue para obtener ventajas mediante favores arbitrales. Se trata de un caso con el potencial de impactar el juego limpio a escala global.

MADRID (Proceso).- Una revisión rutinaria de la Agencia Tributaria de España derivó en una investigación judicial por un presunto caso de corrupción que implica al Barcelona y a sus directivos, por el pago, sin justificar hasta ahora, de 7.5 millones de euros a un alto dirigente del arbitraje español.

El informe fiscal que detonó este caso concluye que el Barça y sus expresidentes Josep Bartomeu y Sandro Rosell están implicados en el pago de ese dinero, entre 2001 y 2018, a José María Enríquez Negreira, exvicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CAT) de la Liga española, a cambio de unos supuestos informes técnicos de arbitraje.

Es habitual que los clubes grandes contraten a exárbitros para afinar el trabajo técnico. Sin embargo, este caso rebasa esa opción porque el Barça realizó ese desembolso, a través de tres empresas, cuando Negreira era el segundo al mando del arbitraje español, lo que encendió las alertas por una posible actuación ilegal.

El informe de Hacienda, fechado en abril de 2022, que luego fue enviado a la Fiscalía, señala que no había podido acreditar que los pagos del Barcelona a Negreira influyeron en la designación de colegiados o alterado los resultados de los partidos.

No obstante, deja abierta esa posibilidad al señalar que “esa falta de acreditación y explicación” tanto de Negreira como del club podrían ser “un indicio” de que las facturas estarían encubriendo servicios ilícitos como comerciar con información reservada del CAT para influir en las designaciones arbitrales o en la alteración de los resultados.

Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, el máximo organismo del futbol europeo, se pronunció sobre el tema el 4 de abril: “Es una de las situaciones más graves en el futbol que yo haya visto”. Dejó claro que los indicios y pruebas que van apareciendo apuntan a una situación “fuera de control” y lejos de la legalidad. Y anunció que el caso será revisado por sus inspectores Jean-Samuel Leuba y Mirjam Koller.

La prensa española especializada advierte que, al margen del proceso judicial que podría tomar mucho tiempo, fuentes de la UEFA han advertido que tomarán una decisión para junio próximo porque no quiere la mínima sombra de duda sobre la temporada de la Champions League 2023-24. De confirmarse las denuncias estaría en duda la elegibilidad del Barça para participar en dicha competencia.

El Barça en suspenso

El 15 de marzo último, la magistrada Silvia López, titular del juzgado de instrucción número 1 de Barcelona, admitió a trámite la denuncia de la Fiscalía sobre el caso Negreira, que podría ser constitutivo de un delito continuado de corrupción entre particulares, de administración desleal y de falsedad en documento mercantil.

La magistrada resolvió que la Guardia Civil practique las diligencias para averiguar los motivos de los pagos del Barça a las empresas y personas implicadas. Una vez recibida la documentación se acordará sobre la declaración de los investigados y las testimoniales que se soliciten.

El inicio de este procedimiento judicial abrió la puerta para que distintas instancias se personaran en la causa para ser oídos: la Real Federación Española de Futbol, LaLiga y el Real Madrid, éste último como “parte perjudicada”.

Desde que el escándalo estalló a mediados de febrero, se han conocido extractos del informe de la Agencia Tributaria que forman parte del sumario abierto contra el club, sus expresidentes Josep Bartomeu y Sandro Rosell y algunos ejecutivos.

Las primeras informaciones difundidas advertían que se detectó que las empresas propiedad de Negreira cobraron casi 1.4 millones de euros al Barcelona entre 2016 y 2018. Después se supo que la cifra se elevaba hasta los 7.5 millones y la relación había iniciado desde 2001. Negreira y su hijo, Javier Enríquez, cobraron ese dinero mediante las sociedades Dasnil95, Nilsad SCP y Soccercam.

La transferencia de esos recursos se hizo durante la gestión de cuatro presidentes blaugranas: Joan Gaspart, Joan Laporta (en su primer mandato), Sandro Rosell y Josep María Bartomeu. La mayoría de las operaciones se hicieron a través de Dasnil95, salvo los dos primeros años de Laporta en la presidencia, cuando se facturó a través de Soccercam, empresa perteneciente al hijo del excolegiado. Nilsad SCP percibió un único pago de 50 mil euros. 

Enríquez Negreira, de 77 años, fue árbitro de LaLiga entre 1977 y 1992. Posteriormente, se convirtió en el vicepresidente del CAT. En 2018 dejó esa responsabilidad, mismo año en que concluyó la relación con el Barça.

Negreira declaró en octubre de 2021 ante la Agencia Tributaria, que el Barça buscaba asegurarse “que todo fuera neutral” en temas de arbitraje, para lo cual elaboraron una serie de informes. Desde entonces no ha vuelto a declarar argumentando que padece principios de Alzheimer, según ha publicado la prensa deportiva española.

En marzo último la Fiscalía presentó la denuncia contra el club, los expresidentes mencionados y sus ejecutivos, además de Negreira –hasta ahora no está incluido el hijo de éste— y en su informe de acusación sostiene que el Barcelona compró favores arbitrales: “A cambio de dinero realizase actuaciones tendentes a favorecer al Barcelona en la toma de decisiones de los árbitros en los partidos que disputase el club, y así en los resultados de las competencias”. El club niega vehementemente que el pago de los 7.5 millones de euros a las empresas de Enríquez Negreira fue para obtener ventaja.

En un informe encargado por la Fiscalía, la Policía Nacional se pronunció acerca de que Josep María Bartomeu mintió el 13 de febrero último al declarar como investigado que sólo conoce a Negreira de vista. El primer exdirectivo del club azulgrana que ha declara hasta ahora negó que se reuniera con Enríquez Negreira seis veces al año, algo que el exárbitro había asegurado en su declaración de 2021 ante la Agencia Tributaria.

“Lo conocía por haber sido árbitro y haber coincidido en la Federación Española de Futbol, por la prensa, no por tener relación con él”, respondió a los interrogadores, de acuerdo a la transcripción. A eso se suma que una secretaria de la empresa Dasnil95 aseguró en su declaración a la Policía Nacional que en una ocasión Bartomeu acudió al despacho de Enríquez Negreira para hablar de futbol.

El futbol y el dictador

Dos meses después de que estallara este presunto caso de corrupción el presidente Joan Laporta compareció ante los medios acompañado de varias cajas y carpetas que, según afirmó, contenían más de 600 informes y 43 discos compactos sobre árbitros y jugadores preparados por Javier Enríquez Romero, hijo de Enríquez Negreira, y negó que se tratara de un procedimiento ilegal.

El presidente culé señaló que “el Barça está sufriendo una gigantesca campaña de desprestigio por unas insinuaciones difamatorias que nada tienen que ver con la realidad. En 125 años de historia, el Barça ha sido un modelo de juego limpio dentro y fuera del terreno de juego”.

Añadió que son una “entidad aglutinadora de valores. Nos gusta ganar, pero queremos ganar jugando bien y no por ayudas arbitrales. Tenemos detractores que intentan erosionar nuestra imagen y prestigio, pero nunca lo han conseguido y nunca lo conseguirán”.

Y luego se lanzó a criticar duramente al Real Madrid, que se personó como institución “perjudicada” y a Javier Tebas, presidente de LaLiga, por sus declaraciones. De los merengues dijo: “Hay un club que se ha personado como acusación particular, el Real Madrid. Es un club que ha sido favorecido por decisiones arbitrales históricamente. Un club que ha sido considerado el equipo del régimen (franquista). Cabe recordar que, durante siete décadas, la mayoría de los presidentes del Comité de Árbitros han sido exsocios, exjugadores o exdirectivos del Real Madrid. Durante 70 años las personas que debían impartir justicia en el terreno de juego ha sido gente relacionada con el Real Madrid. Que este club alegue que se siente perjudicado me parece un ejercicio de cinismo sin precedente”.

Hasta antes del escándalo existía una alianza entre las directivas que encabezan Laporta y de Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, en torno al proyecto de la Superliga, pero se ha ido al traste.

Laporta señaló: “Estamos en la Superliga porque queremos defender la sostenibilidad del deporte y del club. No estamos por el Madrid que ha hecho un ejercicio de cinismo y esto me ha molestado mucho, pero no quiero que esto desvíe la atención del caso Negreira. El juicio les va a desenmascarar. Siempre hemos tenido una relación cordial, los enfrentamientos entre el Barça y el Madrid son el mejor espectáculo del futbol. La relación de concordia institucional ha sido dañada por esta comparecencia en la causa. Pienso que se han precipitado”.

Con relación a Javier Tebas, con quien Laporta mantiene continuas diferencias, dijo que aquel ha iniciado un “juicio salomónico” en el que les han intentado hacer daño y lo señaló directamente por haber aportado documentación falsa a la Fiscalía. “Es quien se ha encargado de atizar el fuego y de intentar que la FIFA participe en este linchamiento”, aseguró.

En respuesta a las acusaciones de Laporta, Real Madrid Televisión contraatacó emitiendo un video titulado “¿Quién es el equipo del régimen?”, donde exalta los vínculos del Barcelona con el dictador Francisco Franco. El canal presentó imágenes del NO-DO (el noticiero propagandístico de la dictadura) de la inauguración del Camp Nou por el ministro general de Franco, José Solís Ruiz y del otorgamiento de la insignia de oro y brillantes a Franco. Cuestionó cuando el Barcelona lo nombró socio de honor en 1965 y recordó que salvó al club culé en tres ocasiones de la quiebra. También aparcieron jugadores del Barça realizando el saludo fascista.

Las declaraciones de Laporta y la reacción del Real Madrid abrieron un fuerte debate sobre cuál fue el verdadero equipo del régimen. El periodista Toño Fraguas escribió en Eldiario.es un artículo titulado “Quién fue ‘el equipo del Régimen’: Barça y Real Madrid se acusan de servir al franquismo”, en el que destaca que ambos lo fueron porque Franco –como Hitler y Mussolini— puso el futbol a su servicio.

“El nacionalismo español trató de lavar la imagen de la dictadura en el extranjero usando como embajadores a los equipos y, en concreto, al que más éxito internacional cosechaba”, escribió Fraguas. 

Reportaje publicado el 14 de mayo en la edición 2428 de la revista Proceso, cuya edición digital puede adquirir en este enlace.