En su reciente volumen de 515 páginas Sólo puede sernos ajeno lo que ignoramos. Ensayo biográfico sobre Alfonso Reyes, el historiador Javier Garciadiego Dantán desnuda aspectos desconocidos y hasta polémicos en la vida del insigne escritor regiomontano. No se trata de una “biografía oficial”, pues el coordinador de la Capilla Alfonsina aborda temas “muy duros que habrían molestado e incluso dolido a Reyes”, entre ellos la idealización que pretendió construir sobre su padre, Bernardo Reyes, así como la “horrible relación” con su esposa Manuela. Si bien lo alaba como prosista, el libro pone en tela de juicio su valía poética.
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Luego de haber publicado una acotada obra sobre el escritor y diplomático Alfonso Reyes (1889-1959), al historiador Javier Garciadiego Dantán se le presentó la posibilidad de hacer una biografía más ambiciosa en la cual pone los puntos sobre las íes en varios aspectos de la vida del llamado “mexicano universal”:
Con el título Sólo puede sernos ajeno lo que ignoramos. Ensayo biográfico sobre Alfonso Reyes, aborda sin reservas ni autocensura temas espinosos como la “horrible relación” con su esposa Manuela, la idealización que pretendió construir sobre su padre Bernardo Reyes, y el que carezca de una obra insigne al estilo Pedro Páramo, de Juan Rulfo.
Asimismo aclara que, lejos de la visión idílica que se suele tener de los diplomáticos, Reyes padeció en sus primeros años en Europa y tardó mucho tiempo en ser reconocido como un intelectual y poder participar en los círculos literarios y culturales.
Vía Zoom, el investigador y expresidente de El Colegio de México (Colmex), miembro de El Colegio Nacional (Colnal) y de las academias Mexicanas de la Historia y de la Lengua, Garciadiego recuerda en entrevista con Proceso que su primera aproximación a Reyes fue con una biografía de alrededor de 100 cuartillas, editada por Planeta para venderse en puestos de periódicos. Posteriormente publicó ensayos con temas como Reyes y la fundación de la Casa de España, Reyes y el Ateneo, Reyes y el Exilio español, entre otros, resultado de conferencias.
Hace unos tres años se decidió en el Colnal hacer las biografías de los fundadores; aparecieron la del físico Manuel Sandoval Vallarta, el narrador Mariano Azuela y el pedagogo y jurista Ezequiel Chávez, y están por publicarse las del escritor, filósofo y educador José Vasconcelos y del biólogo Isaac Ochoterena. Garciadiego se ofreció a realizar la de Reyes pues acababa de llegar como coordinador de la Capilla Alfonsina, casa y biblioteca de Reyes, donde encontró materiales que no sólo no conocía, sino que eran prácticamente inéditos. Ahí se resguardan 40 mil cartas, 120 mil fojas de manuscritos y mecanuscritos de sus obras, 30 mil recortes de periódicos y 8 mil fotos, entre otros documentos.
Explica que entre su primera biografía y ésta, en la que utiliza dichos materiales, hay diferencias aparte de su tamaño (la nueva es de 515 páginas), y considera que además ha ido adquiriendo madurez, conoce más al personaje y lo ve con menor distancia y “con menos de ese respeto tutelar que no te ayuda para hacer biografías; ese es un cambio sustantivo, una mejora”.
Durante aquellos años aparecieron los diarios de Alfonso Reyes, editados en siete volúmenes por el Fondo de Cultura Económica, que Garciadiego ya conocía en su versión original de 16 cuadernos, resguardados en la Capilla Alfonsina, porque el investigador formó parte del equipo encabezado por el escritor e historiador José Luis Martínez, quien prologó y anotó los libros. Colaboraron también Alfonso Rangel Guerra, Adolfo Castañón, Jorge Ruedas de la Serna, Alberto Enríquez Perea, Víctor Díaz Arciniega y Fernando Curiel.