En reconocimiento a sus aportaciones a la música de México y el Caribe, el musicólogo, poeta, compositor, hombre de teatro, promotor e investigador yucateco Luis Ángel Pérez Sabido, de 82 años, fue condecorado con el diploma del Premio Internacional “Miguel Matamoros” por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), el martes 23 en La Habana, donde el trío de Gretel Cazón Zayas interpretó boleros, el primero del propio Pérez Sabido, “Injusta lejanía”, de 1962.
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Hombre de enorme sensibilidad musical y poética, Luis Ángel Pérez Sabido ha estado unido a la profunda historia del arte y la cultura yucatecas, dedicando buena parte de su vida al estudio de los lazos del bolero cubano con la trova peninsular en el Mayab que lo vio nacer.
Sus contribuciones a la investigación musical de México y del Caribe a partir de la segunda mitad del siglo XX, hicieron merecedor, el pasado martes 23, al musicólogo, poeta, compositor, actor, periodista y promotor al Premio Internacional “Miguel Matamoros” por la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), presidida por el doctor Luis Morlote Rivas, en La Habana, Cuba.
Tal premio lleva el nombre de uno de los músicos cubanos más queridos de México: Miguel Matamoros (Santiago de Cuba, 1894-1971), guitarrista y cantautor autodidacta quien con su Trío Matamoros dio a conocer en el Continente Americano la riqueza de la antigua trova cubana, componiendo un centenar de habaneras, pasodobles, polcas y boleros, como el célebre “Son de la loma”.
Personaje infatigable en sus múltiples trabajos en pos de las artes y la trova yucatecas, Luis Pérez Sabido recibió el diploma correspondiente de manos de Morlote Rivas y Marta Campos, vicepresidenta de la Asociación de Músicos de Cuba, mientras que el elogio fue pronunciado por el doctor Jesús Gómez Cairo, director del Museo de la Música Cubana. En él señaló que desde niño sintió gran amor por las letras y la música, componiendo a los 22 años sus primeras canciones.
El Centro Cultural de su ciudad natal, Mocochá, lleva desde 2015 el nombre del músico.
Emérito tanto del Centro de Investigación Musical de la Escuela Superior de Artes de Yucatán como de la dirección de la Sociedad Artística “Ricardo Palmerín”, Pérez Sabido es autor de Bailes y Danzas Tradicionales de Yucatán (1983), el Diccionario de la Canción Popular de Yucatán (2010), un Álbum de Canciones Yucatecas (2012), amén de numerosos estudios para revistas especializadas en México y el extranjero, además de los volúmenes de próxima edición 50 Años de Trova en las Serenatas del Parque de Santa Lucia y La Típica Yukalpetén, memoria histórica de la canción yucateca.
La entrega de la presea cubana al creador del bolero “Injusta lejanía” (1962) y del soneto “Yo sé que volverás” (musicalizado en 1993 por Armando Manzanero) tuvo lugar en la Sala Rubén Martínez Villena de la sede nacional de la UNEAC. Había sido una propuesta del Presidente de Honor de este organismo, el antropólogo, poeta, etnólogo, narrador, fundador de la UNEAC y Premio Nacional de Literatura de Cuba 1994, Miguel Barnet, autor de la novela-testimonio Biografía de un cimarrón (1996).
“Me siento apapachado en Cuba –expresó Pérez Sabido– por recibirlo en vida a mis 82 años, yo lo ofrezco en homenaje a todos los que propiciaron esta vinculación cultural entre Cuba y México.”
A la ceremonia asistió el embajador de México en Cuba, Miguel Díaz Reinoso, y su agregado cultural, Santiago Ruy Sánchez de Orellana; el ministro de Cultura de Cuba, Alpidio Alonso Grau, y Abel Prieto Jiménez, presidente de Casa de las Américas.
Estadía fructífera
La intérprete y actriz habanera Gretel Cazón Zayas y un dueto de acompañantes femeninas animaron el encuentro con piezas de Guty Cárdenas, Sindo Garay y el Trío Matamoros, dando vida a “Yo sé que volverás”. En su alocución, Gómez Cairo manifestó que Miguel Matamoros es el trovador que cristaliza el género por antonomasia de la cultura en la isla: el son cubano, siendo asimismo el primero en difundirlo por el mundo.
“Ese muy extenso y fructífero recorrido –abundó– tuvo entre sus primeras visitas precisamente a nuestra hermana patria de México, a donde él llegó acompañado, entre otros, por cubanos que posteriormente alcanzaron nombradía mundial: Benny Moré y Francisco Repilado Compay Segundo… Matamoros fue igualmente quien acercó e hibridó al son con otra de nuestras más representativas expresiones musicales: la Trova Cubana, dentro de la que destaca el género musical que seguramente más nos haya vinculado a cubanos y yucatecos: el bolero.
“Todo esto tiene mucho que ver con la personalidad del hombre a quien hoy homenajeamos: Luis Pérez Sabido… autor de numerosas canciones en géneros tales como bolero, balada, bolero ranchero, danzonete, habanera, ranchera, joropo, son y otras más entre las que, como se observa, están presentes los géneros cubanos. Creaciones éstas, algunas de su total autoría, otras donde él es creador de la música, mientras las letras provienen de distinguidos poetas, entre los que está –no podía faltar– José Peón Contreras.
“Por otra parte, los abundantes poemarios de Sabido, de los cuales ha publicado seis, han sido fuente de inspiración para otros compositores, que encontraron en ellos la razón de crear músicas para ser cantados. Más de 150 poemas suyos han sido musicalizados por autores de la talla de Armando Manzanero, Ricardo Duarte Esquivel, Ligia Cámara.”
Y contó a 33 compositores que han compartido con Luis Pérez Sabido sus creaciones: “La Orquesta Típica Yukaltepén, Armando Manzanero, Luis Miguel, Tania Libertad, Elena Correia, Gianni Rivera, Los Juglares, Los Duendes del Mayab, Trío Ensueño, Rondalla Universitaria de Yucatán, Banda Sinfónica del Estado y un largo etcétera”.
Jesús Gómez Cairo habló también de la labor de promoción de Pérez Sabido con las Serenatas Yucatecas del Parque de Santa Lucía y los Concursos de la Canción Yucateca desde 1965 y, una década después, los Conciertos Dominicales en el Salón de la Historia, aparte de fundar en 1980 la Banda Juvenil del Estado, las Remembranzas Musicales del Parque de Santiago, en 1984, y culminar con el programa de los Viernes de Trova en el Palacio de la Música meridano.
La semana de estancia del mexicano fue fructífera y presentó su antología de 18 poemas Voces de silencio (publicada por Sedeculta en primavera durante la Feria Internacional de la Lectura Yucatán) en la sede de la Fundación Cultural “Fernando Arana”, presidida por el propio Miguel Barnet, autor del prólogo que se reproduce en recuadro adjunto para nuestros lectores.