Alejandro Gertz Manero

Tras el espaldarazo presidencial, una comparecencia a modo

López Obrador frenó los ánimos que había dentro de su gobierno contra el fiscal Alejandro Gertz Manero y lo defendió públicamente al poner el acento en su situación “personal, humana, moral” por tratarse del caso de su hermano Federico, el cual “presume que fue asesinado”.

José Gil Olmos
Defensa pública
Defensa pública(Montserrat López)

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).–Cuando la noche del viernes 4 se dieron a conocer las conversaciones del fiscal Alejandro Gertz Manero con su viejo colaborador y principal funcionario en la Fiscalía General de la República (FGR), Juan Ramos López, fiscal de Control Competencial, en el gobierno de la 4T la primera reacción fue buscar la salida del poderoso funcionario.

Pero tres días después, en su conferencia del lunes 7, el presidente Andrés Manuel López Obrador frenó los ánimos que había dentro de su gobierno contra el fiscal y lo defendió públicamente al poner el acento en su situación “personal, humana, moral” por tratarse del caso de su hermano Federico, el cual “presume que fue asesinado”.

Contundente, el presidente expresó: “Mantengo la confianza en el fiscal, lo demás es apostar a tumbarlo, por hablar claro”.

El miércoles 9, ante las crecientes voces de que Gertz debía renunciar o que el Senado debería iniciar un proceso de destitución, el presidente fue todavía más claro.

–¿El fiscal debe permanecer en su cargo? –se le cuestionó durante su conferencia de prensa.

–Pienso que sí –respondió sin dudarlo.

Para entonces el Senado ya había acordado la comparecencia del fiscal con el propósito de aclarar el contenido de las grabaciones en las que hace gala de influencia en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para evitar que los ministros amparen a su excuñada, Laura Morán, y la hija de ésta, Alejandra Cuevas, a las que acusa de homicidio por omisión en agravio de su hermano Federico.

Al tiempo que el fiscal salía a medios a denunciar una “extorsión mediática criminal”, el secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, intentaba en vano detener la comparecencia. Ante la bancada de Morena argumentó que la comparecencia le daba argumentos a la oposición contra el gobierno de la Cuarta Transformación.

La propia bancada de Morena aceptó la comparecencia, pero en un formato favorable para el fiscal: hablará ante la Junta de Coordinación Política (Jucopo) y la Comisión de Justicia del Senado, ambas controladas por Morena, y no ante el pleno de la Cámara Alta.

Al informar sobre la comparecencia, el presidente de la Jucopo y coordinador de la bancada de Morena, Ricardo Monreal, aseguró que habló con el fiscal y lo sintió “dispuesto, amable, muy cuidadoso en sus expresiones, y obviamente él tiene sus explicaciones”.

La presentación de Gertz Manero ante los legisladores será después de que la SCJN resuelva el lunes 14 los amparos a su familia política y de que el miércoles 16 se pronuncie sobre la decisión de la FGR de reabrir expedientes en los que el Ministerio Público ya había determinado el no ejercicio de acción penal. Este segundo caso tiene que ver con el conflicto en la Universidad de las Américas Puebla, a la que el fiscal general le disputa la marca en su condición de dueño de la Universidad de las Américas de la Ciudad de México. En el Senado se espera que la comparecencia del titular de la FGR sea inmediatamente después de las decisiones de la Corte.

La intención presidencial es permitir que el fiscal enfrente esta crisis de manera favorable, dijeron integrantes de Morena a ­Proceso, pero advirtieron que eso le permitiría al fiscal emprender acciones desde la fiscalía contra sus opositores.  

Reportaje publicado el 13 de marzo en la edición 2367 de la revista Proceso cuya edición digital puede adquirir en este enlace.