CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Paramount Pictures y Metro-Goldwyn-Mayer Pictures se arriesgaron a filmar una nueva versión fílmica de la novela Ben-Hur, escrita por Lewis Wallace en 1880, cuando ya existe un largometraje clásico, con el mismo título, que filmó William Wyler hacia 1959 con Charlton Heston, fallecido en 2008. Ahora es Jack Huston (nieto del director de cine John Huston y sobrino de los actores Anjelica y Danny Huston) quien recrea a Judah Ben-Hur, bajo la dirección de Timur Bekmambetov con un guión escrito por Keith Clarke y John Ridley.
El elenco lo complementan Morgan Freeman, Toby Kebbell y Rodrigo Santoro. La esperada cinta Ben-Hur se entrena en México este viernes 19 de con mil 500 copias en los formatos 2D, 3D, 4DX, IMAX 3D. La historia se centra en los años anteriores a los que representó la película de 1959. Está enfocada en una amistad infantil despreciada y la traición de una familia de Jerusalén. “Ben-Hur, de Charlton Heston, es una de mis películas clásicas favoritas”, subraya el productor ejecutivo de la película Mark Burnett. Enseguida argumenta: “Fue un espectáculo asombroso, especialmente para la época en la cual se realizó, a finales de los 50. Sin embargo, a pesar de lo que esta cinta significa para mí y para muchas otras personas, mis propios hijos adolescentes nunca habían escuchado de ella. Me di cuenta de que había una enorme audiencia lista para un nuevo enfoque de esta historia épica; además, con todos los avances en la realización cinematográfica podíamos crear un filme más emocionante para los espectadores contemporáneos.” El realizador Bekmambetov procuró que no fuera sólo otro espectáculo ostentoso: “Debía ser una película épica, no por los cientos de caballos, una gran cantidad de extras y miles de metros en el set de la Arena, sino por sus ideas. Esperábamos que su estilo, edición, interpretación y fotografía fueran atractivos para el público moderno. “Además, Jack es un Huston, una de las familias de la realeza cinematográfica. Filmamos la película en Cinecittà Studios en Roma, Italia, donde por cierto John Huston dirigió The Bible (La Biblia) en 1966, así que fue emocionante tener a su nieto en nuestra historia todos estos años después”. Cuando Bekmambetov consideró dirigir una nueva versión de una de las películas más amadas del séptimo arte, tenía muchas dudas: “Ben-Hur de 1959 no es sólo un largometraje, es un fenómeno vinculado a la cultura del siglo XX. Por eso, cuando me ofrecieron filmarlo, mi primer pensamiento fue ‘absolutamente no’. Por suerte el productor Sean Daniel me persuadió para leer el guión, que resultó en esta historia extraordinariamente significativa, impresionante no sólo por la sensacional acción, sino también por la descripción de asombrosos personajes de la vida real y su profunda filosofía. A pesar de que el entorno y las circunstancias se remontan a miles de años atrás, el siglo I, las emociones y actos de los personajes son reconocibles, tienen una resonancia moderna y universal”. También el escritor John Ridley tuvo sus titubeos para escribir el texto: “Los más fervientes fans de la película de 1959 podrían considerar una blasfemia hacer una nueva versión, pero no deben olvidar que estos personajes existen hace 80 años. La gente tiende a recordar a Charlton Heston y la carrera de cuadrigas, pero Judah Ben-Hur es mucho más complejo y clásico. Es un hombre agraviado que busca venganza y redención. Los atractivos personajes como Ben-Hur y Messala son la razón por la cual podemos retomar estas historias una y otra vez, así que deseaba mostrar el conflicto personal entre estos dos antiguos amigos de un modo tan tenso y memorable como la climática carrera de cuadrigas.” El productor Daniel justifica: “Los temas emocionales de la trama, venganza versus perdón, son intemporales. Los conflictos que sienten los personajes son tan reales hoy en día como lo fueron en los tiempos romanos o en 1880, cuando Wallace escribió la novela. Se trata de la naturaleza humana y ésta no cambia.” Se une a su voz el director Bekmambetov: “En muchas formas aún vivimos en el Imperio Romano, coexistimos con sus valores. El poder, la ambición y el éxito dominan el mundo, las personas tratan de lograr todo en ardua competencia y únicamente unos pocos se dan cuenta de que los verdaderos valores humanos son la colaboración y el perdón.” Los demás papeles Morgan Freeman interpreta al sheik Ilderim en un papel más amplio que en las anteriores adaptaciones de la obra. Cabe recordar que en 1925 se hizo la primera adaptación de Ben-Hur para el cine mudo, dirigida por Fred Niblo. Después de que Ben-Hur escapa de la mortal galera de esclavos, Ilderim funge como su mentor y benefactor; a la larga le enseña todo lo relativo a las cuadrigas de carreras. El actor Freeman disfrutó su experiencia durante la realización de Ben-Hur: “Advertí que el director y los productores se reían mucho. Cuando hay muchas risas eso significa que están felices con lo que obtienen”. Esther, la amiga de la infancia de Judah Ben-Hur y a la larga su esposa, es interpretada por Nazanin Boniadi: “Me sentí atraída por Esther, por su complejidad. Como judía ella desea resistir la ocupación romana y defender a los subyugados, pero apoyar a los rebeldes pondría en peligro a la Casa de Hur y a su propia familia. Más adelante, cuando pierde su hogar, su familia y al hombre que ama, se convierte en una de las primeras seguidoras de Jesús, el profeta carpintero que le enseña cómo se puede alcanzar la libertad a través del perdón y la compasión.” Ayelet Zurer estelariza a Naomi Ben-Hur, la madre de Judah y la orgullosa matriarca de la casa de Hur: “Naomi resiente la ocupación romana, pero no desea poner en riesgo el prestigio de su familia al oponerse abiertamente. Tiene un corazón bueno y generoso, adopta a Messala como hijo, lo cual será una decisión que llegará a lamentar” Toby Kebbell se integró al elenco en el papel primordial de Messala, el hermano adoptado de Ben-Hur y su mejor amigo, quien lo pondrá en su camino para la venganza. Sofia Black-D'Elia encarna a Tirzah, la tenaz hermana menor de Judah, que se enamora de Messala: “Al comenzar la película, Tirzah está protegida y es ingenua. Después, en un instante lo pierde todo y es obligada a ver la realidad. Y finalmente debe perdonar al hombre que arruinó su vida. Al hombre que ella ama”. Quien sorprende es Rodrigo Santoro, quien interpreta a Jesucristo, cuyo camino se cruza con el de Ben-Hur en diversos puntos de la trama. Interpretar el papel de Jesús fue una tarea muy seria para Santoro: “Miles de millones de personas alrededor del mundo tienen una relación personal e íntima con este hombre, con su imagen, con lo que representa. Es una tremenda responsabilidad, pero también una oportunidad única de explorar y entender lo que tuvo que soportar para impartir sus enseñanzas. “Lo primero que hice fue intentar borrar cualquier idea preconcebida acerca de Él. Las cosas que había escuchado, incluso lo que mi abuela me contaba mientras crecía. Me coloqué en un lugar neutral y comencé a partir de ahí.” El momento climático Sin duda el momento climático del largometraje es la letal carrera de cuadrigas de Ben-Hur contra Messala. Esta se rodó durante 32 días en Cinecittà Studios, en Roma. Desde el primer día la decisión fue filmar con las cámaras la mayor parte de la carrera de cuadrigas, por lo cual Huston y Kebbell se sometieron a 12 semanas de entrenamiento intensivo en el manejo de cuadrigas. Aunque los dos tenían experiencia previa de montar a caballo, correr con un módulo de cuatro caballos no fue nada fácil. El actor Huston se las ingenió: “Al salir de las rejas había otros siete equipos con 28 caballos corriendo junto a mí. Debes interpretar para las cámaras, pero al mismo tiempo estar atento a la acción. Es como manejar un auto de carreras y actuar al mismo tiempo.” El director del filme Bekmambetov lo intentó: “Tuve la oportunidad de manejar una cuadriga en el set y francamente es espantoso. El conductor está cerca del suelo y la única forma de maniobrar la cuadriga es usar el peso de tu propio cuerpo, equilibrarte sobre la plataforma. No podríamos haber hecho esto sin ayuda del increíble Steve Dent, nuestro experto en caballos y coordinador de acrobacias, además de Phil Neilson, nuestro director de la Segunda Unidad”. La fotografía estuvo a cargo de Oliver Wood. Una de las herramientas más innovadoras que usó fue una cámara G4. “Logra que cada escena se sienta como si realmente estuvieras ahí, en ese momento”, según Bekmambetov. El mundo de Ben-Hur Bekmambetov y la diseñadora de producción Naomi Shohan estuvieron de acuerdo en que su Jerusalén debía lucir como si hubiera sido esculpida en una colina rocosa. Y Matera, un poblado en el sur de Italia que se remonta al siglo III, resultó ser el lugar perfecto. Muchas de las casas, hoteles y restaurantes de ese lugar se construyeron en las cuevas existentes y sus alrededores. Una residencia local fue elegida para representar el exterior del Palacio de Hur debido a su posición ventajosa sobre la colina. Shohan explica: “Requeríamos una perspectiva desde la cual se pudiera ver a los soldados romanos cuando invadían Jerusalén, así que exploramos Matera hasta que finalmente encontramos la casa idónea. Tenía un magnífico portal y amplias escaleras con una gran vista a través del poblado hasta la cañada.” Cuando finalizó el rodaje en Matera se construyeron los interiores en los legendarios Cinecittà Studios, donde precisamente se realizó Ben-Hur en 1959. El set más grande y esplendoroso en Cinecittà fue el interior del Palacio de Hur. Shohan lo diseñó con base en fotografías que tomó de un hogar excavado en Pompeya e incorporó tonos en dorado, azul y blanco para describir la fe hebrea de la familia Hur. Cinecittà también proporcionó el set para la galera, una labor complicada no sólo para Shohan, sino también para el supervisor de Efectos Especiales, Andy Williams. El barco se construyó en tres partes: la galera principal, una sección más pequeña que pudiera girar 50 grados para simular la volcadura de la nave después de colisionar con otro barco, así como la tercera sección que colgaba de unas grúas para sumergirla en el tanque exterior. Para simular el balanceo del mar, el equipo de Williams construyó el gran barco sobre un sistema de bolsas de aire. Crear el efecto de la galera que era embestida durante la batalla naval representó un reto adicional. Pusieron aparejos hidráulicos debajo, de tal forma que se pudiera sentir el impacto del choque. El set más monumental en Ben-Hur fue el Circo de Tiberio en Cinecittà World, en las afueras de Roma, un lugar a 45 minutos por carretera. Se requirieron más de tres meses para construirlo. En lo que se refiere a la ropa para Ben-Hur, Varya Avdyushko, la diseñadora de vestuario, adoptó un enfoque distinto para este drama del periodo clásico: “No quería un drama de época con el que nadie se pudiera identificar. Deseábamos que el público sintiera una conexión con los personajes. Eso sería difícil con prendas extrañas, así que aplicamos ciertos trucos para hacerlas un poco más contemporáneas”. Lo novedoso en la nueva película de Ben-Hur es que el guionista Keith Clarke halló una bella historia de perdón en la novela original, pese a que tiene todos los elementos de una clásica historia de venganza, es su concepto de redención lo que cautivó al equipo creativo para emprender el proyecto.