WASHINGTON DC, EU (apro).- La impunidad y la ausencia de justicia es el “mayor obstáculo” para el respeto y avance de los derechos humanos en México, concluye el Departamento de Estado de Estados Unidos en su informe anual sobre el tema correspondiente a 2020.
Elaborado en el último año de la presidencia de Donald Trump, el reporte anual sobre los derechos humanos en el mundo reitera que las “fuerzas de seguridad del Estado cometen algunos de los abusos” a las garantías individuales de los mexicanos.
Dado a conocer por Antony Blinken, secretario de Estado del gobierno del presidente estadunidense Joe Biden, el reporte anual indica para el caso de México que un altísimo porcentaje delitos y crímenes quedan impunes.
“La impunidad y una tasa extrema de ausencia de la implementación de la ley siguen siendo un problema para todos los crímenes; incluidos los abusos a los derechos humanos”, determina el informe divulgado por el Departamento de Estado.
“Hubo denuncias de que algunos agentes del gobierno estuvieron implicados con las bandas del crimen organizado internacional y que hubo una baja tasa de procesos judiciales y de condenas in esos abusos”, enfatiza el reporte anual para el casillero correspondiente a México.
El reporte que recopila lo ocurrido en 2020 destaca a las pandillas, narcotraficantes y otros elementos del crimen organizado internacional y local como los “perpetradores significativos” de los crímenes violentos, homicidios, tortura, secuestros, extorsión, intimidación entre otros delitos que hacen a México un país violento.
Los objetivos de estos grupos o individuos delincuenciales son “las personas más vulnerables” de la sociedad mexicana y aunque esto lo reconoce el mismo gobierno de López Obrador “la vasta mayoría de los crímenes se mantienen en la impunidad”.
Las violaciones significativas a los derechos humanos en México carecen de justicia por el lento proceso para instrumentar y hacer respetar la leyes, y por el lastre de la corrupción que por décadas ha corroído a las instituciones gubernamentales a todos nivel.
El informe del Departamento de Estado incluye el involucramiento de la policía, el Ejército, otros oficiales del gobierno y de grupos armados ilícitamente como los del narcotráfico y el crimen organizado en las más abominables violaciones a los derechos humanos en México.
“Asesinatos extrajudiciales, desapariciones forzadas, tortura y condiciones deplorables en las prisiones, arrestos arbitrarios y detenciones ilegales y por mucho tiempo, violencia contra periodistas y defensores de derechos humanos”, son las violaciones a los derechos humanos en las que Estados Unidos involucra a las fuerzas de seguridad.
De acuerdo con el reporte y citando a las estadísticas que obtuvo por parte del mismo gobierno, “en México se estima que el 94% de todos los crímenes no son reportados ni son investigados”.
El informe indica que la presencia del crimen organizado y narcotráfico en la región del norte de México hace que en los estados de esa región del país sean donde se cometen grandes violaciones a los derechos humanos como secuestros, desapariciones forzada y homicidios.
Para los casos de tortura y degradación en el trato a las personas, el reporte de los derechos humanos del gobierno de Estados Unidos resalta que las fuerzas de seguridad del Estado son señaladas como participantes en este tipo de crímenes.
“Entre enero y el 20 de agosto (de 2020) la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) registró 25 denuncias de tortura y 132 de detenciones arbitrarias, la mayoría de estas quejas se hicieron en contra de autoridades de la Fiscalía General de la República, la Policía Federal, la Secretaría de Gobernación y la Marina”, subraya el informe