TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).– A cuatro años del crimen del activista y defensor de derechos humanos, Sinar Corzo Esquinca, amigos y familiares exigieron que todos y cada uno de los implicados como autores materiales e intelectuales sean llevados ante la justicia y paguen por ese asesinato, el primero ocurrido en el inicio del gobierno de la Cuarta Transformación.
Guadalupe Moreno Corzo, Lulu Corzo y Oscar Corzo Esquinca, familiares de Sinar Corzo Esquinca, dijeron en conferencia de prensa que han pasado casi mil 500 días en que han estado exigiendo justicia, pero hasta ahora sigue el proceso penal contra algunos capturados que no han sido sentenciados, mientras que otros implicados siguen prófugos.
“Argucias legales, prácticas dilatorias y demás peripecias han impedido la detención de todas las personas involucradas y llevar a juicio a aquellas vinculadas a proceso”, dijo Moreno Corzo, quien recordó que un 3 de enero del 2019 fue asesinado su primo hermano en una de las calles céntricas de Arriaga, en la Costa de Chiapas.
Indicó que “la promesa de no impunidad expresada por el presidente de la República, por la Secretaría de Gobernación en la figura de la hoy senadora (Olga) Sánchez Cordero y por el gobernador del estado, Rutilo Escandón Cadenas, se encuentra, paradójicamente, durmiendo el sueño de los justos ante la ausencia de justicia”.
“A ellos y a todas las autoridades responsables, les recordamos que la única manera de construir procesos de paz social duradera, que favorezcan el bienestar de los pueblos, es mediante el combate a la impunidad y la procuración de justicia para las víctimas del pasado y del presente”, dijo Oscar Corzo, hermano de Sinar Corzo Esquinca.
Recordaron que Sinar Corzo, quien fuera director del Comité Ciudadano de Derechos Humanos El Coloso de Piedra, fue la primera persona defensora de derechos humanos asesinada durante el gobierno de la cuarta transformación, quien cuatro años después sigue sin acceder a la justicia.
“Una vez más, reconocemos su voluntad y les expresamos nuestra confianza. Pero, al correr del tiempo esta confianza resulta más y más dolorosa de sostener, dados los pocos avances y considerando que no han sido detenidas todas las personas involucradas en el cobarde asesinato”, dijo Lulú Corzo, prima hermana del activista acribillado a tiros.
Señalaron que no pararán, que seguirán saliendo a la calle a protestar “hasta alcanzar la Justicia para Sinar y contribuir con ello a la construcción de un Chiapas y un México más humanista”.
Corzo Esquinca fue acribillado a tiros por un par de sicarios la noche del 3 de enero del 2019 en el centro de Arriaga, a pocos metros de su domicilio, muy cerca de las vías del tren.
Días después del crimen, Apolinar “N”, suegro del alcalde de Arriaga, David Parada Vázquez, y dos personas más, fueron detenidas por agentes de la Fiscalía General del Estado (FGE), que los acusó de ser los autores del homicidio de Sinar Corzo.
De acuerdo con la información que dio a conocer la Fiscalía, “las diferencias entre Apolinar “N” y las actividades de Sinar Corzo fueron el móvil del crimen”. Los otros detenidos son identificados como Fernando “N” y Julio César “N”.
La dependencia no informó cuáles fueron las “diferencias” que tuvieron el suegro del alcalde y el defensor de derechos humanos. Únicamente detalló que “no daba por cerrada las investigaciones, ya que se presume la participación de otras personas en esa privación de la vida, mismas que ya son buscadas por las autoridades”.
Pocas semanas después el alcalde renunció a su cargo y huyó de la justicia chiapaneca.