CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Un hombre fue detenido por elementos de la Procuraduría General de Justicia capitalina por su probable responsabilidad en el homicidio de Armando Morales Jarquín, militante de Morena, el pasado 29 de julio. Sin revelar la identidad del detenido –como lo ha hecho en otros casos–, la dependencia informó que el sospechoso fue identificado por los testigos de la agresión. En un comunicado, dijo que éstos aseguraron que aquel día el detenido entró con un arma a las oficinas de la víctima, ubicadas en un módulo de atención partidista en la calle Arte, colonia Martín Carrera, delegación Gustavo A. Madero. Entonces, le ordenaron que no se moviera y les diera su teléfono móvil. Según su versión, Morales Jarquín, de 49 años, se levantó del asiento y el agresor le disparó tres veces en el abdomen y el brazo y huyó en una motocicleta de inmediato. El herido fue trasladado por compañeros de la oficina al Hospital General La Villa, donde minutos después murió. De acuerdo con la PGJ, la captura del sospechoso se realizó luego de trabajos de inteligencia de la Fiscalía para la Atención del Delito de Homicidio y con base en el retrato hablado hecho con base en las declaraciones de los testigos. Así, dijo la dependencia, elementos de la Policía de Investigación recabaron datos y videos tomados con cámaras de domicilios particulares y del C2, que presentaron como pruebas para obtener de un juez penal la orden aprehensión por los delitos de homicidio calificado y robo en grado de tentativa. El sujeto detenido fue puesto disposición del juez correspondiente impartidor de justicia que lo requiere por el asesinato de Morales Jarquín. Aunque la PGJ no informó los avances en la investigación del homicidio del morenista, desde un inicio, personas y familiares que trabajaban con él comentaron que días antes del asesinato, recibió amenazas de muerte. De hecho, luego del homicidio, la dirigencia de Morena en la Ciudad de México emitió un comunicado en el que exigió “a las autoridades capitalinas el pronto esclarecimiento de este asesinato, así como el deslinde de responsabilidades y el castigo a los autores materiales e intelectuales”. El coordinador de la bancada de Morena en la Asamblea Legislativa, César Cravioto, exigió a la PGJ indagar si el homicidio fue por su actividad política, ya que, dijo, la víctima había recibido amenazas por su labor. Y agregó: “No creemos que el móvil haya sido robo porque él estaba entregando su celular y además había otras personas que no fueron agredidas, entonces creemos que los indicios apuntan a que fue premeditado”.