Violencia Guerrero

Sheinbaum asegura que se busca evitar una confrontación con Los Ardillos y Los Tlacos en Guerrero

La autoridad federal busca, primero, que salgan las personas heridas, que se atienda a las personas desplazadas y después diálogo, aunque después García Harfuch dijo que “de ninguna manera” ese diálogo sería con los grupos criminales, sino con las autoridades comunitarias.

Dalila Escobar
La presidenta Claudia Sheinbaum con Harfuch
La presidenta Claudia Sheinbaum con Harfuch(Eduardo Miranda)

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El gobierno federal informó que 96 personas han sido desplazadas en la región de Chilapa, Guerrero, por la confrontación de dos grupos criminales que se atribuyen a Los Ardillos y Los Tlacos.

El gobierno federal indicó que se busca el diálogo, dice, con representantes comunitarios, para que se evite una confrontación que resulte en una situación más complicada o que haya pérdida de vidas, indicó la presidenta Claudia Sheinbaum.

Hasta el momento del reporte en la conferencia presidencial, se informó que se trasladaron a tres personas al Hospital de Chilpancingo y que esperaban el traslado de tres más.

La Secretaría de Seguridad informó que “ya se permitió el ingreso de personal de seguridad y atención médica a la zona de Chilapa para brindar apoyo a la población y atender a las personas lesionadas”.

Añadió que “al lugar se trasladan el secretario de Seguridad Pública estatal y el secretario General de Gobierno, Francisco Rodríguez, acompañados por personal de la Defensa, Guardia Nacional, Policía Estatal y ambulancias, como parte de las acciones coordinadas para reforzar la atención y seguridad en la región”.

La mandataria federal indicó que “son tres poblados y tres bloqueos”, pero se busca “que puedan salir las personas heridas, se quiten los bloqueos”, porque hay personas armadas y “no queremos un enfrentamiento”, dado que “hay que preservar la vida de las personas”.

La autoridad federal busca, primero, que salgan las personas heridas, que se atienda a las personas desplazadas y después diálogo, aunque después García Harfuch dijo que “de ninguna manera” ese diálogo sería con los grupos criminales, sino con las autoridades comunitarias.