ZACATECAS, Zac.- Policías estatales comenzaron la mañana de este jueves 31 un nuevo paro de labores para exigir la renuncia del secretario de Seguridad Pública, Adolfo Marín Marín, después de que siete agentes fueron despedidos por el gobierno estatal en represalia por la manifestación de hace 10 días y por el incumplimiento de los acuerdos firmados.
Un grupo de agentes tomaron desde las 6 de la mañana las instalaciones de la secretaría de Seguridad Pública y del Instituto de Formación Profesional, ubicadas en la ciudad de Guadalupe –conurbada a la capital zacatecana--, impidiendo la salida y entrada de patrullas.
Al paro de labores se sumaron policías estatales desplegados en las unidades regionales de seguridad (Unirses), ubicadas en los municipios de Sombrerete, Fresnillo, Villanueva, Villa de Cos, Sombrerete, Trancoso y Río Grande.
Los inconformes denuncian que a siete de sus compañeros se les notificó, vía oficio, que a partir del primero de abril causan baja de la corporación “por pérdida de confianza” después de que encabezaron la protesta del pasado 19 y 20 de marzo para exigir mejores condiciones laborales y la destitución del subsecretario de Seguridad Pública, José Aciano Medrano, del encargado de la dirección de la Policía Estatal, Israel Reyes y de Lizbeth Takahashi Castañeda, jefa de división de fuerzas estatales de la corporación.
Al no cumplirse los acuerdos, expresaron, “ahora estamos solicitando la renuncia del secretario de Seguridad Pública y que nos den firmadas las bajas de los mandos que exigimos su renuncia, pues nos jugaron el dedo en la boca y esos señores siguen controlando (la corporación) y siguen hostigando a los compañeros”.
Los policías piden ser atendidos de manera directa por el gobernador, David Monreal Ávila. “Que el gobernador venga, nos dé la cara y nos cumpla. No nos vamos a mover, es un paro indefinido”, expresó uno de los despedidos.
Y advirtió: “No vamos a hablar ni con el secretario ni el subsecretario, pues tenemos una minuta firmada por los dos y nos incumplieron en todos los acuerdos, lo único que hicieron fueron darnos unos uniformes y despedir a siete compañeros, de ellos cinco somos lo que estuvimos en la mesa de diálogo”.
Una de las exigencias que tienen los manifestantes es que se regrese el empleo a los siete despedidos y que les garanticen que no se tomarán represalias contra quienes protestan.
Otra de sus demandas es que la Policía Estatal cuente con un seguro de vida que proteja a las familias de los agentes muertos en cumplimiento de su deber, porque “no tenemos un seguro de vida (…) y el secretario de Seguridad dijo, en la mesa de diálogo, que el seguro para oficiales caídos estará hasta el próximo año”, expresó uno de los inconformes.
Los manifestantes denuncian además que en la corporación se privilegia a personal que son ex policías federales, pues a ellos les asignan mejores cargos, reciben mejor sueldo y trato privilegiado, mientras que los policías zacatecanos de mayor antigüedad le dan malos tratos y son víctimas de hostigamiento laboral.
“La corporación la están llenando de exfederales, las convocatorias para reclutar nuevos elementos se abrieron en el Estado de México y no aquí en Zacatecas. Unos 130 agentes, que son ex policías federales, fueron a quienes mandaron a acreditarse a la Ciudad de México mientras hay muchos compañeros que tiene años sin acreditarse; los despedidos y los caídos en cumplimiento de deber somos zacatecanos”, relató uno de los agentes.
Los uniformados reclaman la presencia de la Comisión Derechos Humanos del Estado para que constante las malas condiciones laborales que padecen.