CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El presidente Andrés Manuel López Obrador afirmó que respetará la autonomía de la próxima gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez Ceja y la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Loretta Ortiz Ahlf, y no les pedirá que actúen a favor del gobierno federal.
“En caso del Banco de México, si no manejáramos responsablemente la hacienda pública a lo mejor sí podríamos tener la tentación de decir: ‘Oye, haz cuentas como las hacías antes’, decirles a los miembros del Banco de México, que siempre había remanentes y les transferían fondos de las reservas a los gobiernos. Pero no necesitamos eso, porque como no hay corrupción nos alcanza al presupuesto”, dijo.
“Y lo mismo en el Poder Judicial, que resuelvan con apego a la ley de verdad, sin influyentismo para nadie, como era antes, que recibían consigna”, indicó.
En la conferencia mañanera, el mandatario presumió que no ha habido un gobierno con una cantidad importante de mujeres que ocupan cargos de primer nivel.
“No ha habido un gobierno hasta ahora, estoy seguro que hacia adelante sí me van a rebasar, sí nos van a rebasar, pero hasta ahora vamos adelante nosotros; ningún gobierno, en legisladores, en este caso legisladoras, en el Poder Judicial, en el Ejecutivo, en los gobiernos estatales. No, no hay”, aseguró.
Por ello, dijo que a pesar de que él propuso a la próxima gobernadora del Banco de México y la nueva ministra del Poder Judicial, respetará la autonomía e independencia de ambas servidoras públicas.
“Nosotros no vamos a pedirles, si las propusimos, que actúen a favor de las políticas del gobierno. ¿Y qué sí nos importa? Pues que actúen con profesionalismo y con autonomía para que no se dejen influenciar por nadie”, refirió.
Para el caso del Banxico, comentó que es necesario cuidar la economía nacional y evitar el incremento más allá de lo normal de la inflación, y que los integrantes del organismo actúen profesionalmente.
Sobre el Poder Judicial, apeló que resuelvan con apego a la ley de verdad y sin influyentismo para nadie.