CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El presidente Andrés Manuel López Obrador criticó este jueves a la revista Proceso, luego de que se le preguntó sobre la estrategia del gobierno federal para revertir los efectos de la violencia en estados como Guerrero y Michoacán, para garantizar el derecho de los niños a la educación y la salud, en el contexto del regreso a las aulas en medio de la pandemia de covid-19.
“Tenemos que atender las causas y es lo que estamos haciendo en todos lados, nada más que heredamos a todos estos grupos de la delincuencia organizada. Baste decir que el que era secretario de Seguridad Pública con Felipe Calderón está en la cárcel en Estados Unidos, acusado de complicidad y de asociación delictuosa con grupos de la delincuencia organizada. Eso no lo registran mucho nuestros adversarios, ni los medios, ni Proceso”, expresó el mandatario.
En la conferencia mañanera, el reportero de Proceso advirtió que además de la pandemia de coronavirus, la epidemia de la violencia impide que niños y niñas regresen a las escuelas por la confrontación que mantienen grupos armados en estados como Guerrero y Michoacán, y preguntó cuál era la estrategia del gobierno federal para revertir este efecto negativo y garantizar el derecho a la educación y la salud de los menores, como sucede en las zonas urbanas.
En respuesta, el presidente López Obrador destacó que el problema de la violencia es herencia de sus antecesores. En su gobierno, dijo, ya no existen los altos índices de letalidad en los operativos contra la delincuencia.
“A pesar de los pesares se va avanzando y tengo pruebas para demostrarlo, que ya no es el tiempo de Calderón, que ya no es el tiempo de Peña Nieto en materia de violencia. En el tiempo de Calderón se desató la guerra y nadie hablaba de que se quería enfrentar la violencia con la violencia o que eso fue lo que se aplicó y era el ‘mátalos en caliente’ y fue el gobierno de masacres”, subrayó.
Luego mostró unas tablas sobre las cifras de incidencia delictiva, homicidios y letalidad de los operativos federales contra la delincuencia organizada.
“¿Quieren que se los muestre, de cuándo hubo más asesinatos y más actuación criminal del Estado? Porque esto no apareció en Proceso, esto que les voy a mostrar, a lo mejor mañana sí”, soltó el titular del Ejecutivo federal, y pidió a su vocero, Jesús Ramírez, exhibir en pantalla unas tablas estadísticas.
Al respecto, destacó que el nivel de letalidad y los enfrentamientos que se daban entre autoridades y presuntos delincuentes durante el sexenio de Felipe Calderón generaron una espiral de violencia, criminalidad y desaparecidos.
“Esta es la historia que no se cuenta, que se olvida, estas son las agresiones de autoridades y delincuencia”.
Detalló que en 2011 hubo mil 127 detenidos en agresiones contra autoridades castrenses y mil 412 personas asesinadas durante enfrentamientos entre militares y civiles armados.
“Es decir, más muertos que heridos y detenidos, porque al que quedaba herido lo remataban, para hablar claro. Decían, porque daban la orden desde Los Pinos, les decían a los militares: ‘Ustedes hagan su trabajo y nosotros nos encargamos de los derechos humanos’, riéndose”, recordó el mandatario, y agregó: “Ese fue el gobierno de Calderón y los medios no informaron sobre esto”.
En su gobierno, precisó, se ha reducido el índice de letalidad en los operativos del Ejército y la Guardia Nacional, porque ya no se da la orden de “mátalos en caliente”, y ahora –sostuvo-- se respetan los derechos humanos.
“¿Queremos regresar a esta barbaridad? Pues a algunos sí, aunque vayan a la iglesia todos los domingos, les gustaría esto. Nosotros no, nunca, jamás”, indicó.
Después refirió que en el caso específico de Guerrero se ha avanzado bastante y que atiende el problema de la violencia ayudando a la gente humilde, entregando becas y que las niñas, los niños, puedan asistir a la escuela, “a pesar de la presencia de estos grupos”.
Y volvió a justificar: “No deja de haber estos grupos que, como sabemos, vienen también de tiempo atrás”.