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Rusia y China no acompañarán plan de fraternidad y bienestar propuesto por AMLO

Contrario a estos países, la ONU aplaudió a México por el llamado a debatir sobre la desigualdad, y el secretario general Guterres resaltó la crítica sobre políticas públicas mundiales.

La Redacción
López Obrador en su discurso en la ONU, en NY
López Obrador en su discurso en la ONU, en NY(@CINUmexico)

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Los gobiernos de Rusia y China anunciaron que no acompañarán el plan de fraternidad y bienestar que el presidente Andrés Manuel López Obrador presentó en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pese a que el secretario general, António Guterres, aplaudió el llamado del mexicano para debatir sobre la desigualdad.

“Señor presidente, nos oponemos al establecimiento de ciertos ‘indicadores’ universales de conflictos/crisis que abrirán caminos a diversos abusos”, indicó el representante ruso ante la ONU, Vasily Nebenzyam.

“En el contexto de los problemas de desarrollo a gran escala, que a menudo existen en los estados en conflicto y en situaciones superiores a un conflicto, esto será, en cualquier caso, un ‘parcheo de agujeros’”, destacó, y consideró importante saber qué organismo de la ONU estará a cargo “de tal o cual labor”.

El ruso estimó que ni el Consejo de Seguridad ni la Comisión de Consolidación de la Paz pueden contribuir a la formación de modelos independientes sostenibles de economía, asegurar el intercambio de tecnologías y fortalecer la infraestructura, desarrollar la industria o el sector agrícola, la educación y sistemas de salud o creación de empleo.

“Al discutir la relación retórica de los derechos humanos, el desarrollo, la paz y la seguridad, es necesario darse cuenta de que el desarrollo por sí solo no pueden garantizar la paz, y una vida pacífica no necesariamente garantiza el desarrollo, por lo que es importante no sólo tomar en cuenta la relación, sino también entender claramente la diferencia en estos procesos y también qué organismo o estructura de la ONU es responsable de avanzar en casa una de estas tareas”.

Desde su perspectiva, las soluciones de los problemas de los Estados, la injerencia en asuntos internos y la presión sobre gobiernos “no deseados”, con el pretexto de brindarles asistencia o intervenciones humanitarias que violan el derecho internacional “son inaceptables” y a menudo agravan los conflictos.

“Sobre lo que no todos los presentes en la sala afirman que están dispuestos a hablar con franqueza”, como lo vivido en Oriente Medio. Si no se habla de ello se repetirán nuevamente “y ningún bello concepto podrá retocarlo”, indicó Vasily Nebenzyam, sin nombrar a nadie.

Asimismo, recordó la perversa práctica de sancionar o amenazar unilateralmente y de manera ilegal a ciertos países o negarles asistencia para su desarrollo como nación, especialmente en el contexto de la pandemia de coronavirus, lo que sí exacerbó la desigualdad interestatal y afectó el bienestar de las naciones.

“El ejemplo de Siria, por la cooperación con la que nuestros colegas estadunidenses y europeos están dispuestos a castigar tanto a los países como a las empresas, demuestra de manera colorida esta tendencia, ensombreciendo las discusiones humanísticas sobre el vínculo entre la paz y el desarrollo”.

En ese sentido, hizo un llamado a los involucrados a que presten atención al llamado del secretario general de la ONU, Guterres, “y pongan fin a esta práctica viciosa”.

Por su parte, el representante de China ante la ONU, el embajador Zhang Jun, consideró que “para promover y garantizar la igualdad social se necesitan arreglos institucionales firmes en el proceso de reconstrucción de los países en posconflicto que deben reconocer sus realidades a nivel nacional y establecer la inclusión basada en el estado de Derecho, con la participación de todos y dejar que el pueblo sea el amo de su destino”.

Destacó que socavar el principio de igualdad soberana y la injerencia de asuntos internacionales e imposición de modelos de países en desarrollo desemboca conflictos internos en los países y son caldo de cultivo de ideologías extremistas para aquellos que predican el odio e incitan a la violencia.

Contrario a estos países, la ONU aplaudió a México por el llamado a debatir sobre la desigualdad, y el secretario general Guterres resaltó la crítica sobre políticas públicas mundiales.

“Doy las gracias al gobierno de México por convocar a este debate sobre un tema que está en el centro de tantos desafíos que enfrenta este consejo”, indicó y recordó una frase dicha por el presidente Andrés Manuel López Obrador: “si a los de la cumbre les va bien, a los de abajo también. Como bien dijo en aquella ocasión: la riqueza no es contagiosa”, publicó El Financiero.


 

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