CIUDAD DE MÉXICO (apro). - Reabrir las economías y las sociedades sin tener control sobre la transmisión del covid-19 es una “receta para el desastre”, advirtió Tedros Adhanom Ghebreyesus, director de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Durante una conferencia de prensa virtual, Adhanom Ghebreyesus, subrayó que ningún país puede fingir que la pandemia ha terminado, ya que la realidad es que este coronavirus se propaga fácilmente, puede ser fatal para personas de todas las edades y la mayoría de las personas siguen siendo susceptibles a contagiarse. El director de la OMS aseguró que entiende que las personas están cansadas y anhelan continuar con sus vidas, así como que los países deseen que sus economías vuelvan a funcionar a ocho meses del comienzo de la pandemia, por lo que apoyan plenamente la reapertura, pero que ésta se debe llevar a cabo con responsabilidad. “Queremos que los niños regresen a la escuela y las personas que regresen al lugar de trabajo, pero queremos que se haga de manera segura”, explicó, al reconocer que los pedidos para quedarse en casa y otras restricciones han cobrado un alto precio en los medios de vida, las economías y la salud mental de las personas. “Si los países se toman en serio la apertura, deben tomar en serio la supresión de la transmisión y la importancia de salvar vidas. Esto puede parecer un equilibrio imposible, pero no lo es, se puede hacer y se ha hecho. “Pero solo se puede conseguir si los países tienen el control de la transmisión, cuanto más control tengan sobre el virus, más se pueden abrir. Reabrir sin tener el control es una receta para el desastre”, dijo. La OMS, prosiguió, ha delineado cuatro acciones esenciales que todos los países, comunidades, e individuos deben hacer para obtener el control sobre la enfermedad. En primer lugar, Adhanom Gebreyesus consideró esencial prevenir y evitar los eventos que expanden el contagio del virus. “El covid-19 se propaga de manera muy eficiente entre grupos de personas. En muchos países, hemos visto brotes masivos relacionados con reuniones de personas en estadios, clubes nocturnos, lugares de culto y otras multitudes”, expresó Tedros. “Las decisiones sobre cómo y cuándo permitir las reuniones de personas deben tomarse con un enfoque basado en el riesgo, en el contexto local. Es posible que los países o comunidades que experimenten una transmisión comunitaria significativa deban posponer los eventos durante un período breve para reducir los riesgos”, dijo. Por otra parte, comentó que los países o comunidades con casos esporádicos pueden encontrar formas creativas de realizar eventos minimizando el riesgo. En este sentido, la epidemióloga líder de la OMS, Maria Van Kerhkove, hizo un llamado a los jóvenes para que se unan a la Organización en la búsqueda de maneras alternativas para llevar a cabo actividades sociales de manera segura. En segundo lugar, el director de la OMS señaló que se debe reducir las muertes protegiendo a los grupos vulnerables, como las personas mayores, las personas con enfermedades subyacentes y los trabajadores esenciales, explicando que “los países que hacen esto bien pueden hacer frente a bajos niveles de transmisión a medida que se abren”, ya que pueden salvar vidas, evitar que las personas se enfermen gravemente y aliviar la presión sobre sus sistemas de salud. En tercer lugar, pidió a la población mundial ser responsable individualmente, tomando las medidas que está comprobado que funcionan para protegerse a sí mismas y a los demás: mantenerse al menos a un metro de distancia de los demás, lavarse las manos con regularidad, practicar la etiqueta respiratoria de cubrirse al toser y estornudar y usar una mascarilla. “Evite las "tres c": espacios cerrados, lugares concurridos y entornos de contacto cercano”, agregó Tedros. Por último, insistió en que los gobiernos deben tomar acciones para encontrar, aislar, probar y atender casos, y rastrear y poner en cuarentena a los contactos, ya que “los pedidos generalizados de quedarse en casa pueden evitarse si los países adoptan intervenciones temporales y geográficas”, dijo. Finalmente, la OMS detalló que cuenta con una variedad de orientaciones basadas en evidencia que se pueden aplicar en diferentes escenarios de transmisión, para apoyar a los países en sus esfuerzos de reapertura. Con información de Melisa Carrillo