Colima

Martha Zepeda renuncia a 15 años de militancia en el PRD por alianza con el PRI en Colima

“Me orilló a tomar la decisión de renunciar, pues no concibo ser aliada de Nacho Peralta", actual gobernador de Colima, dijo Zepeda.

Pedro Zamora Briseño
Martha Zepeda es actualmente es secretaria del ayuntamiento morenista de Manzanillo
Martha Zepeda es actualmente es secretaria del ayuntamiento morenista de Manzanillo(Especial)

COLIMA, Col. (apro).- Martha Zepeda del Toro, excandidata del Partido de la Revolución Democrática (PRD) a la gubernatura del estado, anunció hoy la “renuncia irrevocable” a sus 15 años de militancia “por motivos de índole estrictamente personal, moral e ideológica”.

Mediante una carta enviada a Jesús Zambrano Grijalva, presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRD, consideró que “la alianza con nuestros opositores del PRI representa una traición para las luchas y los avances que con sangre, dolor y gloria defendieron nuestros militantes en el pasado y en el presente”.

Martha Zepeda, quien actualmente es secretaria del ayuntamiento morenista de Manzanillo, señaló que la alianza con el Revolucionario Institucional es “una decisión cobarde, convenenciera e incongruente a todo lo que ideológica e históricamente hemos representado como partido”.

Lo anterior, añadió, “me orilló a tomar la decisión de renunciar, pues no concibo ser aliada de Nacho Peralta (actual gobernador, así como los exgobernadores), Fernando Moreno Peña, Mario Anguiano y otros personajes que tanto daño le han hecho al estado y a las y los colimenses”.

Zepeda del Toro, también exdelegada estatal del PRD, expresó: “No me voy por conveniencia como muchas y muchos lo han hecho, me voy porque no encuentro razón de seguir luchando junto a los que hoy demuestran que en los hechos son parte de lo mismo, me voy porque por primera vez siento profunda vergüenza de asumirme perredista”.

Y lamentó la situación actual del PRD, del que su padre fue fundador en el municipio de Manzanillo, “junto a miles de hombres y mujeres que se jugaron la vida por impulsar la democracia, construir una patria para todos y muy particularmente para combatir un régimen opresor y corrupto, mismo que sin pudor persiguió, desapareció y masacró opositores, que favoreció a una élite de privilegiados del crimen organizado, mientras empobrecía a más de la mitad de los mexicanos”.

A sus compañeros y amigos de partido, Zepeda les agradeció “todo su apoyo, e incluso los golpes y traiciones de los que no estuve exenta, pero sobre todo su confianza y sus grandes enseñanzas; de ustedes no me despido, pues al final arrieros somos y en el camino andamos”.