Marichuy: El poder viene de abajo y el gobierno debe obedecer

Francisco Castellanos J.

MORELIA, Mich. (apro).- La precandidata presidencial independiente María de Jesús Patricio Martínez, Marichuy, llamó a que las comunidades indígenas mantengan la organización comunal para que el poder surja desde la gente. Y en La Mintzita, poblado de Morelia, enfatizó que esa será la única ruta para el desarrollo de los pueblos originarios. En La Mintzita, las autoridades comunitarias le entregaron a Marichuy un báculo en señal de que la reconocen como vocera y le expusieron varios problemas, sobre todo la pretensión de despojarlos de sus recursos naturales. “A las comunidades que han participado en el Congreso Nacional Indígena (CIG) sí las han amenazado; esto en Veracruz, Oaxaca y Guerrero. Nos han llegado reportes de que ha habido intimidación a las comunidades; han llegado más militares, es una muestra, un aviso ante lo que estamos considerando hacer: crear esa organización desde abajo”, dijo. “Lo están haciendo con el fin de detener todos los intentos de organizarnos; lo que están haciendo es asustar, que no se hable ni se diga nada”, expuso la precandidata. Añadió que las comunidades michoacanas también le han transmitido las dificultades que enfrentan para conservar su cultura. Sobre el asalto que sufrieron en Tierra Caliente los periodistas que cubren su gira, afirmó que es una evidencia de que las bandas delictivas operan al amparo de las autoridades, como sucede en el resto del país. La también vocera del Congreso Indígena de Gobierno (CIG) señaló que de las comunidades indígenas depende cambiar esa situación: “Sólo tomando conciencia de lo que somos y poniéndonos de acuerdo, buscando formas distintas, y las vamos a encontrar, podremos salir adelante y frenar toda esa destrucción que va dejando este sistema capitalista”. Subrayó que el cambio se tiene que dar desde abajo, y aunque admitió que esa tarea enorme no se va a terminar en el corto plazo, enfatizó que no se debe permitir un retroceso en el proceso organizativo iniciado en la presente coyuntura electoral. “Desde esas ruinas tenemos que buscar nuevas formas, las hay, sólo es cuestión de escucharnos entre todos. No queremos llegar allá arriba, porque está corrompido todo ese poder, queremos que el poder surja de abajo, queremos que el pueblo sea el que mande y que el gobierno obedezca”, dijo. En San Andrés Tziróndiro, representantes del Consejo de Pueblos Indígenas de Michoacán dijeron a la precandidata que su lucha principal es por la restitución del territorio, la tierra y el trabajo comunal, ya que existen alrededor de 60 conflictos agrarios en Michoacán por culpa del Estado mexicano. “Al gobierno federal y al estatal no les interesa resolver los conflictos agrarios, porque así nos mantienen divididos y aislados, la resolución de los problemas agrarios debe de ser trabajo y obra de las propias comunidades y pueblos”, aseguraron. Además, establecieron que las comunidades pertenecientes al Consejo Supremo Indígena de Michoacán buscan la autonomía de los municipios para que obtengan presupuesto directo, exigencia que ya aparece en los acuerdos de San Andrés Larráinzar. “Queremos autodeterminación y autogobierno para todas las comunidades indígenas”, expresaron. Después de recordar que desde hace más de 43 años el Estado mexicano criminaliza, tortura y desaparece a opositores políticos, los representantes indígenas recalcaron que actualmente hay más de 20 de sus activistas desaparecidos por defender sus recursos naturales, defender el territorio comunal, oponerse al gobierno estatal o enfrentarse al crimen organizado, sin que ninguna autoridad haya procurado justicia. Manifestaron asimismo que “las trasnacionales han saqueado nuestros recursos naturales, destruido el medio ambiente y explotado brutalmente a comunidades indígenas enteras, en la Cañada de los Once Pueblos, nuestros compañeros p’urhépecha en las siembras de fresa y arándano, propiedad de capital extranjero, no tienen días de descanso ni atención médica, aguinaldo o seguro de vida, el pago que perciben miserable y día a día violan sus derechos laborables y humanos”. Sin embargo, manifestaron los líderes del consejo a Marichuy, “las resistencias de los pueblos originarios de Michoacán… llevan más de 500 años de resistencia, dignidad y lucha indígena; han participado en todos los grandes procesos sociales país”.