CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Los diputados de la Cámara baja guardaron un minuto de silencio en memoria de Miroslava Breach, asesinada esta mañana. También demandaron al gobierno federal que atraiga el caso y, “de una vez por todas”, que ponga fin a la violencia contra periodistas. Todos los partidos condenaron el asesinato de la corresponsal de La Jornada en Chihuahua, pero fue la legisladora perredista Hortensia Aragón quien reveló que “hace unos días fue enterada de que la periodista había sido amenazada de muerte”. Agregó: “Esos sentimientos encontrados me obligan a plantear que no puede ser lo que se está viviendo en el corazón de la comunicación de la sociedad, lo que hoy tenemos. Lamento mucho, mucho, no haberlo dicho a tiempo”. La diputada por Chihuahua se refirió a Miroslava Breach como “una mujer que hacía bien su trabajo, y por hacer bien su trabajo, el día de hoy recibió ocho impactos de bala. Les pido no un minuto de silencio para Miroslava, sino para todos los periodistas que por hacer bien su trabajo están siendo callados de la manera más vil como se puede silenciar a alguien”, subrayó. A su vez, la presidenta de la Comisión Especial para atender casos de agresión a periodistas, la panista Brenda Velásquez Valdez, se dirigió al gobierno federal: “Hacemos un llamado enérgico al gobierno de la República para que de una vez por todas se ponga fin a la violencia contra los periodistas en México y se garantice su vida, seguridad e integridad, y el libre ejercicio de su labor periodística”. Luego recordó que en estos tres primeros meses de 2017 el gremio periodístico ha sufrido tres asesinatos: el de Cecilio Pineda Brito en Guerrero, el viernes 3; el de Ricardo Monlui en Veracruz, el domingo 19, y este jueves el de Miroslava Breach. Antes, el 9 de diciembre, Jesús Adrián Rodríguez fue asesinado en Chihuahua. El diputado de Morena Virgilio Caballero expresó “enojo e indignación” por el asesinato de la reportera, y pidió al gobernador de Chihuahua, Javier Corral, que “no deje pasar esto como un crimen más”. Luego preguntó: “¿Cuántos periodistas más deben ser asesinados para que pueda llevarse a cabo una investigación seria?”. Ángel Hernández de la Piedra, también de Morena, expresó que el pleno de la Cámara “no debe quedarse únicamente en el discurso de condena”, sino “vigilar que las autoridades encargadas de castigar estos crímenes hagan su trabajo”. El priista Alejandro Domínguez lamentó el asesinato de la corresponsal de La Jornada y precisó que es el segundo que se comente en los últimos cinco meses en dicha entidad “y con las mismas características”. María Candelaria Ochoa Ávalos, de Movimiento Ciudadano, destacó que en cuatro días se han presentado tres atentados a periodistas, de lo cuales dos están muertos. “Fueron asesinados con balas certeras para acallar a voces críticas”. La diputada pidió que el fiscal encargado de atender las agresiones contra comunicadores acuda a San Lázaro a comparecer, porque en las investigaciones de asesinatos contra periodistas –subrayó–, en muchas ocasiones se dice que fue por robo, cuando en el fondo se busca acallarlos. En su oportunidad, la secretaria de la comisión para dar seguimiento a las agresiones contra periodistas, la perredista María Cristina García Bravo, demandó a las autoridades de los tres niveles de gobierno reforzar las medidas para garantizar la seguridad de aquéllos, pues al tercer mes del año ya han sido asesinados tres, lo que debería ser razón suficiente para declarar “alerta roja” y actuar en consecuencia. “Todo parece indicar que los esfuerzos hasta ahora son insuficientes o ineficaces, aunque las autoridades digan que hacen mucho, ya que los resultados dicen otra cosa. Es decir, estos crímenes, en lugar de disminuir, siguen al alza, pero además con gran impunidad para los autores materiales e intelectuales”, apuntó. De acuerdo con García Bravo, es necesaria una explicación de las autoridades, pues a pesar de los 20 asesinatos de periodistas en Veracruz, y en total 122 del año 2000 a la fecha, según datos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, “casi no hay detenidos, procesados y sentenciados”. Van tres asesinatos en menos de tres meses. Si esta tendencia sigue, 2017 será un año muy peligroso para el gremio, dijo. “Ya deberíamos estar en alerta roja, y habría que reforzar las medidas de prevención y protección al gremio, sobre todo porque estamos en vísperas de elecciones, y es cuando más agresiones –incluidos los asesinatos– se llegan a cometer contra nuestros periodistas”.