CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- La negligencia de un padre causó una tragedia en Brasil, cuando Garon Maia, de 42 años, dejó que su hijo de 12 años pilotar una avioneta mientras él bebía cerveza. Ambos murieron y los hechos conmocionaron al gigante sudamericano.
La Fuerza Aérea Brasileña y residentes ayudaron en la búsqueda de las víctimas.
Metrópoles, un portal de noticias brasileño indicó que las víctimas eran parte de una familia de ganaderos en la región de Vilhena, y detalló que el avión se estrelló apenas cinco minutos después de despegar.
Los restos del empresario y de su hijo fueron encontrados en Cachoeira das Cavernas. Las ceremonias fúnebres se realizaron el 31 de julio pasado y los entierros el 1 de agosto.
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