WASHINGTON (apro) – Ante la decisión unilateral del gobernador republicano de Texas Greg Abbott, de ordenar a las fuerzas de la entidad arrestar a los inmigrantes indocumentados y llevarlos a la frontera con México, la Casa Blanca reaccionó señalando que la instrumentación de las leyes de inmigración emana del gobierno federal.
“Las decisiones de inmigración son de la autoridad federal y los estados no deben intervenir”, declaró Karine Jean Pierre, la vocera de la Casa Blanca en respuesta a la orden ejecutiva de Abbot.
En un año de elección en el que el gobernador republicano de Texas buscará reelegirse al poder ejecutivo de su estado por cuatro años más, emitió su orden ejecutiva en contra de la inmigración indocumentada, en clara emulación a lo que hacía el expresidente Donald Trump.
La medida ordena por Abbott, que implica que la Guardia Nacional y las autoridades policiales texanas lleven a cabo acciones que corresponde a los agentes federales de inmigración, fue descalificada por la presidencia de Estados Unidos a cargo del demócrata, Joe Biden.
La portavoz de la Casa Blanca indicó durante su conferencia de prensa cotidiana que la intervención de los estados con la instrumentación de las leyes que constitucionalmente corresponden al gobierno federal solamente causa problemas.
“Esto es justamente lo que provocó el gobernador de Abbott de Texas, quien tiene un historial de causar problemas y confusión en la frontera (con México). La instrumentación de las leyes corresponde al gobierno federal”, matizó Jean Pierre.
Tras la orden ejecutiva que firmó Abbott, gran parte de la ciudadanía estadunidense de origen latino que vive en Texas, denunció que la medida puede causar que, a muchos ciudadanos estadunidenses simplemente por su apariencia física, sean confundidos con inmigrantes indocumentados y llevados a la frontera con México.
Es común incluso entre los agentes de la Patrulla Fronteriza arrestar a ciudadanos estadunidenses de origen latino quienes por su apariencia física son tildados inmediatamente como inmigrantes indocumentados.