Pujol va a prisión; investigan transferencia de 2.5 millones de euros a México

Alejandro Gutiérrez

MADRID (apro).— La Policía española realiza diversos registros en el domicilio y despachos de la familia de Jordi Pujol y Soley, expresidente de la Generalitat de Cataluña, en busca de pruebas que robustezcan la investigación sobre una transferencia bancaria de 2.5 millones de euros que el primogénito, Jordi Pujol Ferrusola, hizo a México. El juez de la Audiencia Nacional, José de la Mata, dispuso a última hora del martes prisión sin fianza sobre Pujol Ferrusola, porque a pesar de estar imputado por diversos casos de corrupción, movió más de 30 millones de euros al extranjero –incluido México— para esconderlo de la justicia española, según el fallo del juez. Tras su ingreso en la prisión de Soto del Real, Pujol Ferrusola fue conducido por tierra a Barcelona para estar presente esta mañana en los registros que lleva a cabo la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional. En febrero de este año, el semanario Proceso reveló un informe de la UDEF en el que se daban los pormenores de esta transferencia de 2.5 millones de euros a México, vía Panamá. En los cateos simultáneos que se registran hoy en Barcelona y en Gerona, también participan el patriarca de la política catalana, Pujol Soley y su esposa, Marta Ferrusola. Una de las propiedades que está siendo cateada y de donde la policía ha sacado cajas con documentación y registros informáticos, es en la casa del patriarca, en la capital catalana. Otro de los registros tiene lugar en el principal despacho de Pujol Ferrusola, en la calle Ganduxer de Barcelona, sede de algunas de sus empresas investigadas y desde donde manejaba su tinglado de los negocios que hoy son investigados por recibir sobornos, blanqueo de capitales y defraudación fiscal, entre otros. La importancia de esta operación con México se centra en que fue una transferencia en agosto de 2014, que Pujol Jr. hizo solo seis días después de rendir declaración ante el juez Pablo Ruz, de la Audiencia Nacional –antecesor del juez De la Mata—. Asimismo, porque esta fue la primera operación de muchas que hoy De la Mata considera llega a los más de 30 millones de euros de dinero negro que han sido desviados al extranjero para alejarlos de la justicia española. En su auto de la noche del martes, De la Mata dice que quedaron acreditados “patrones de comportamiento, pautas de actuación, instrumentos y herramientas empleados para generar, ocultar y blanquear activos” y que solamente el encarcelamiento de Pujol Ferrusola puede evitar que continúe con esas operaciones. Advierte que el detenido “es titular de varias sociedades instrumentales que no producen valor real añadido alguno y cuya única utilización ha sido canalizar capitales de presunto origen criminal para realizar inversiones y gastos en España y en el extranjero”. Recuerda que dichas sociedades “facturaron más de once millones de euros supuestamente por tareas de asesoramiento a un conjunto de empresas que tienen como denominador común que, en su mayor parte, se cifra en negocios principal proveniente de la explotación de concursos, proyectos y licitaciones con el sector público, especialmente de tipo urbanístico”. No obstante, en ningún caso se aportó documentación que justifiquen esos supuestos trabajos de asesoramiento “para los que se simuló la contratación de Jordi Pujol Ferrusola”. En la edición 2103 de febrero pasado, la revista Proceso ofrece los pormenores de la operación que realizó el primogénito de los Pujol en agosto de 2014 y la petición de asistencia jurídica internacional que España hizo a México, en octubre de ese año, para obtener informes sobre esa transferencia. En su declaración ante el juez Ruz, Pujol mintió al decir que no tenía cuentas en el extranjero. La policía documentó que después de su declaración judicial, el hoy detenido realizó una “clara operación de blanqueo para alzar bienes del alcance de la justicia, comprando una shell company en Panamá, Kopeland Foundation” desde la cual transfirió dinero “de Andorra a México”. Los 2 millones 435 mil euros de una cuenta de Andorra fueron transferidos “a una sociedad en México denominada Anzuelos Soluciones, cuyos ramos son tan dispares como el editorial o el forestal”, señala el reportaje. Pujol justificó esta operación por la devolución de un préstamo que le había hecho el mexicano Bernardo Domínguez Moreno para financiar el proyecto del hotel El Encanto, en Acapulco, extremo que no está acreditado, porque la policía sospecha esa suma no fue invertida en ese proyecto. Los documentos y las explicaciones de Pujol, señala la policía, “están desfasados”, porque de Domínguez Moreno no recibió 2.4 millones de dólares, sino 6 millones de dólares. Tampoco fue en 2005, como lo señaló, sino el 10 de octubre de 2007 y, por último, no se hizo a su sociedad ECREM (con la que intervino en el Hotel El Encanto), sino que fue un préstamo personal”.