Economía

Inflación cierra 2020 con una tasa anual de 3.15%, la más baja de los últimos siete meses: Inegi

En enero, agregó el análisis, el rebrote del virus y las medidas para contenerlo implican riesgos al alza para los precios de alimentos.

Juan Carlos Cruz Vargas
Un tianguis en época de pandemia en la capital del país
Un tianguis en época de pandemia en la capital del país(Eduardo Miranda)

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La inflación cerró diciembre con una tasa anual de 3.15%, la más baja de los últimos siete meses, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Al interior del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), la inflación subyacente se elevó 0.55%, para alcanzar una variación anual de 3.80% en el último mes de 2020. 

Este tipo de inflación se obtiene eliminando del cálculo del INPC los bienes y servicios cuyos precios son más volátiles, o bien que su proceso de determinación no responde a condiciones de mercado. 

La inflación no subyacente, que precisamente está integrada solo por los precios de los productos agropecuarios, energéticos y tarifas autorizadas por distintos órdenes de gobierno, tuvo un crecimiento anual de 1.18%.

Durante diciembre, los productos que más elevaron sus precios fueron la gasolina de bajo octanaje, gas doméstico LP, pollo, carne de res y carne de cerdo, además de la electricidad, los costos de la vivienda propia y los servicios turísticos en paquete.

En contraste, los que redujeron sus costos fueron la cebolla, jitomate, nopales, chile serrano, limón, tomate verde, calabacita y aguacate.

De acuerdo con el análisis del Banco Ve Por Más, la inflación anual cerró 2020 con su menor variación en siete meses y dentro del rango de tolerancia del Banxico, que es de 3% (+/- un punto porcentual), pero la moderación se explica en gran medida por los precios de bienes agropecuarios.

La inflación subyacente se presionó ante el rebote en mercancías, pese a la mayor debilidad en los servicios, acusando distorsiones del endurecimiento de los confinamientos en los últimos días del año pasado. 

En enero, agregó el análisis, el rebrote del virus y las medidas para contenerlo implican riesgos al alza para los precios de alimentos, y a la baja para los de servicios; posteriormente, la inflación se mantendría limitada por una débil demanda y menor depreciación cambiaria. 

“En el caso de los primeros, las personas demandarían más alimentos para ser consumidos dentro del hogar, y al mismo tiempo podrían volverse a agravar algunas obstrucciones en las cadenas de proveeduría de estos; en cuanto a los segundos, la menor movilidad y el temor al contagio limitarían su demanda, en especial por aquellos más dependientes de la interacción interpersonal”, señaló Ve por Más.

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