CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).– El tapatío Siddhartha concretó dos fechas en el Palacio de los Deportes los pasados 1 y 2 de septiembre como parte de su gira “00:00 Tour”, donde ofreció un paseo por sus éxitos y dio un vistazo a sus creaciones recientes.
En la segunda fecha del “Domo de Cobre”, Jorge Siddhartha González Ibarra, nombre original del exbaterista de la agrupación de rock Zoé, edificó un versátil y locochón viaje sonoro ante un recinto en lleno total.
Emergió a las 20:50 y desde los primeros pasos su gente estalló coreando a todo pulmón cada rola, con las nuevas de apertura “No es antes ni es después” y “80 días”. El recital avanzó prácticamente sin pausas y la excelente banda del artista atrapó.
Una extensa pantalla horizontal diseñó las escenificaciones atractivas de arte digital, ilustrando los temas en alucinantes visuales conceptuales: Relampagueantes luces de neón y láser hipnotizaron las miradas que se sumergían en atmósferas astrales. El repertorio contempló “Película”, “Ser parte” y “El Aire”, además de las infaltables “Cardúmenes” y “Huracanes”. La pasión de sus fans aderezó el concierto de principio a fin.
Siddhartha invitó a la cantante y artista visual Eunice Guerrero (del grupo Valsian y aportaciones pictóricas a “Microsinfonías” de Sergio Vallin) para entonar a dueto “Mapa”.
La fanaticada en ningún momento ocupó las butacas, emitiendo brincos incesantes y coreos ensordecedores acompañando el festejo que incluyó “Náufrago” y “Bacalar”, con retumbes de las rolas “A la distancia”, “El chico”, “Me hace falta” y “Suburbios”, además de “Respiro” y “Algún día”.
En su rollo verbal, Siddhartha instó a concentrar las energías, a unirse en “una sola entidad”, lanzando mensaje especial “a quien sea quien nos esté escuchando, a quien cada quien crea, a cada quien que quiera pedir ayuda se lo vamos a pedir juntos para que suene hasta arriba y se nos cumpla”.
Así se dieron plausos frenéticos como enarbolando la plegaria para vibrar al ritmo de “Loco” y “Brújula”.
Siddhartha reapareció luego al centro del foro para brindar una sesión acústica que regocijó a los afortunados cercanos a la tarima extra. En ese espacio de intimidad, solitario rasgó la guitarra acústica entregando “Extraños” y sentado al piano “El poema y la caja”, consumando en la bataca “Control”. Amable, sonriente, el cantor estrechó las manos de sus feligreses y se esfumó de nuevo.
Pero no quiso desaparecer del todo y como adicto a la música vernácula regresó por el escenario principal del Palacio de los Deportes, agasajando con un par de obsequios que compartió a través de “00:00” y la clásica “Únicos”, ambas llenas de espectaculares arreglos adicionales, en alucinante fusión junto al mariachi Águila de México, dirigido por José Manuel Jiménez.
Dos horas de espectáculo permitieron la satisfacción masiva a los respetables. Siddhartha dio paso al filo del tablado para la despedida definitiva hombro con hombro junto a sus músicos y complacidos todos, elevaron sus manos culminando así este glorioso e inolvidable show.