CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En San Luis Potosí se celebran 55 años de teatrero, gestor y promotor cultural de Fernando Betancourt, fundador junto con su hermano Ignacio y otros del Grupo Zopilote, que impactó desde finales de los sesenta con sus propuestas contestatarias en las que, a través del teatro, incitaban a la crítica y la irreverencia para hablar de nuestra realidad mexicana.
Durante este mes de julio se organizaron actividades para recordar y reconocerlo, y la importancia de Zopilote que recorrió la República mexicana llevando su teatro y solidarizándose con los movimientos sociales de su tiempo. En varias mesas redondas se resaltaron sus aportaciones, se contaron anécdotas, se rememoraron sus obras de teatro y su participación en la organización de eventos colectivos en medio de crisis sociales.
Salta a la luz la actitud solidaria y la visión política incorruptible del Grupo Zopilote. Recién fundado, se manifestó respecto al movimiento estudiantil de 1968, y fue de los primeros grupos de teatro que ese mismo año alzó la voz denunciando los acontecimientos con la obra de Juan Miguel de Mora, Acto de amor, censurada por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Años después, a raíz del temblor de 1985, participa en la creación de la Unión de Vecinos y Damnificados 19 de septiembre, de la colonia Roma, (UVYD 19), y desde la Comisión de Cultura fortaleció la red organizativa y social de este movimiento a través de distintas actividades culturales.
La actitud rebelde y “pelada” en las propuestas del Grupo Zopilote fueron de sus principales características. En varias versiones de El gran circo de los hermanos gandalla muestran a estos personajes saltándose las trancas, divirtiéndose a costa de ellos mismos y de los otros, criticando a la autoridad, a las normas sociales, la rigidez de la educación sexual y las buenas maneras. Llevaron a escena obras escritas por Ignacio Betancourt y otros autores; actuadas y dirigidas por Fernando Betancourt y el grupo. Utilizaron el teatro de carpa, los juguetes cómicos y los números musicales, entre otros, para acceder a todo tipo de público y, a través del divertimento, la sátira y el humor, hablar de los males que nos aquejan y criticar los malos gobiernos, las injusticias que padece el pueblo y la liberación del pensamiento.
En los festejos por la gran labor cultural de Fernando Betancourt, grupos de teatro y músicos se solidarizaron, al igual que el Grupo Zopilote acostumbra solidarizarse con las buenas causas y con tanta gente de teatro. Ahí estuvo Omar Betancourt dando un taller, y la cantante María Eva Avilés en concierto, el grupo de títeres Saltimbanqui con su espectáculo Historias de dos mangos y dos gusanos y el grupo teatral El Rinoceronte Enamorado con la obra Las Juradas.
Fernando Betancourt, como promotor cultural, se interesó por el arte popular y la educación teatral de los infantes. Formó una escuela de teatro para niños en 1971, una compañía infantil en 1996, y concibió y realizó el maravilloso primer Encuentro Nacional de Grupos Infantiles de Teatro en San Luis en 2006. Encuentro que se replicó en otros estados en años subsecuentes. La experiencia de ver teatro hecho por niños procedentes de diferentes latitudes fue algo inusitado, y que poco se ha hecho; una experiencia que conmovió grandemente a la audiencia.
El grupo de teatro Zopilote es una compañía mexicana emblemática, que estuvo a la cabeza de todo un movimiento de teatro con perspectiva social. Un grupo subversivo que nos dejó un gran ejemplo de cómo el teatro es un factor de cambio y movilización en una sociedad entumecida y urgida de ese espíritu rebelde que tanta falta le hace a nuestro país. Por eso celebramos y agradecemos a Fernando Betancourt, por estos 55 años de actividad ininterrumpida; por su entrega al teatro y su amor hacia el arte mexicano, y que todavía sigue dando frutos.