Revistero

Reaparece la revista zacatecana "Dosfilos"

El número más reciente de esta publicación zacatecana corresponde a la entrega 142, y su portada es un hermoso homenaje del artista visual Luis Fernando a la cantautora de folk, country, jazz y folk más importante del Canadá al cambio del siglo: Joni Mitchell.

Roberto Ponce
Joni Mitchell en la portada de la revista
Joni Mitchell en la portada de la revista

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Para quien conozca los versos y el gusto por el rock anglosajón que caracteriza al poeta José de Jesús Sampedro, no es un secreto a voces que cada ejemplar de la revista “Dosfilos” –fundada por él hace 48 años– contenga invariablemente textos musicales.

El número más reciente de esta publicación zacatecana corresponde a la entrega 142, y su portada es un hermoso homenaje del artista visual Luis Fernando a la cantautora de folk, country, jazz y folk más importante del Canadá al cambio del siglo: Joni Mitchell, creadora de la canción-himno al festival jipi de “Woodstock”.

La “noticia-aviso” del director de “Dosfilos”, en la página 29, anuncia:

“Luego de un muy incierto periodo, ‘Dosfilos’ vuelve a escena. Recuperando apenas el flotante tiempo de la pandemia, una adicional serie de altibajos alrededor de sus páginas materializó una doble traba (física, metafísica) imposible casi de superar casi hasta ahora. El intuitivo lector podrá advertir algunos cuantos indicios reflejados aquí de ello. A quien le sean necesarias entonces, disculpas. En fin, ‘Dosfilos’ vuelva a escena. Imposible saber de bien a bien qué (o qué no) le espera…”.

“Dosfilos” presenta para esta edición tres textos sonoros:

  • “El sincero heroísmo de Joni Mitchell”, de Dan Chiasson, publicado el 2 de octubre de 2017 en la revista “The New Yorker”, con traducción de Andrea Elisa Sampedro Cárdenas (Zacatecas, 1991).

  • “Los Beatles en Hamburgo. Muchos días de noches difíciles”, de Alejandro Toledo (autor de “Instantáneas de la beatlemanía y otros apuntes sobre música y cultura”, en Dosfilos Editores).

  • “Carlos Santana: un vecino distante”, del periodista Víctor Roura.

Ya elogiamos el retrato de Joni Mitchell realizado para la portada de “Dosfilos” por Luis Fernando, pintor que lleva dibujando y coloreando artistas del rock anglosajón a quienes “Dosfilos” les ha dedicado sobrias portadas por montones. Es muy loable que la revista zacatecana la dedique ahora a Joni Mitchell, ya que sin ella no existirían mujeres en el rock como Patti Smith, Björk o P. J. Harvey. La actriz y compositora Jewel escribió para el número especial de “Rolling Stone”, acerca de los 100 Grandes Artistas de Todos los Tiempos, lista donde Joni fue votada al lugar #62:

“Joni Mitchell, más que una estrella, es un ícono, (pero) Joni todavía es desconocida por mucha gente.”

El texto de Dan Chiasson ilustra. Repasa, de la mano con la biografía “Reckless Daughter: A Portrait of Joni Mitchell” (traducido en “Dosfilos” como “Hoja imprudente: un retrato de Joni Mitchell”) y a través de fragmentos de letras de canciones, la vida de Roberta Joan Anderson (nombre verdadero) desde su nacimiento el 7 de noviembre de 1943 en Fort McLeod, hasta la víspera de su cumpleaños 78 (Joni cumplirá 80 este año 2022). Nos revela que de niña padeció polio y era aún virgen cuando estudiaba pintura en la Escuela de Arte y Diseño de Alberta, Canadá. Tuvo una hija a quien dio en adopción y a quien no vería sino hasta muchas décadas después.

Su salto de la música pop al jazz, gracias a Jaco Pastorius y Charles Mingus, fue sensacional.

 (Colaborador de “The New Yorker” desde 2007, el autor Dan Chiasson enseña inglés en Wellesley College y su más reciente libro de poemas es “The Math Campers”.)

A su vez, Alejandro Toledo viaja en el tiempo hasta el 17 de agosto de 1960 para narrar cuando Los Beatles realizaron en Hamburgo, Alemania, “su primer concierto”. Tres son las fuentes que le sirven de bitácora: “The Love You Make: An Insider’s Story of The Beatles” (1983, en español Los Beatles: una biografía confidencial), de Peter Brown y Steven Gaines; el capítulo inicial en video y DVD de la “Antología”, y la película “Backbeat” (2003), de Iain Softley.

En tercer lugar, la crónica “Carlos Santana: un vecino distante”, de Víctor Roura (subdirector de Información de EU y Canadá en la agencia Notimex y miembro del consejo de “Dosfilos”) se lee con deleite. Se remonta a sus épocas mochileras durante el veto al rock mexicano y nos conduce hasta el estadio de futbol Nou Camp de los “Panzas verdes” en León, Guanajuato, un sábado 5 de noviembre de 1988, para asistir allá a la tocada de Carlos Santana y banda en celebración de dos décadas musicales del de Autlán, Jalisco.

Este concierto es la excusa que guía su ejercicio de crónica histórica, pues Roura pronto va tejiendo con ingenio un vaivén literario sin estricta cronología, por lo cual nos advierte:

“Recuérdese que este texto fue escrito cuando aún el rock, ¡oh tiempos inmemoriales ya idos, ya cursados, ya caducos”, estaba prohibido en la Ciudad de México (…) Recuérdese que estamos a principios de noviembre de 1988, en el inicio del salinato, el sexenio en que son aprobados, por fin, los conciertos roqueros masivos en México.”

De pronto nos envuelve en un retorno a la cuna mítica con cita (aparentemente inconexa, pero que da sentido al relato) del francés Christian Duverger en su libro “El origen de los aztecas” (Grijalbo):

“Cuenta la crónica que luego de años y de un largo ayuno de Mixcóatl, los Cinco descendieron del cielo y pusiéronse en unos árboles donde les proporcionaban de comer las águilas; durante ese tiempo (…), Camaxtli inventó el pulque y se lo dio a probar a los chichimecas, quienes abusaron de él (…)”.

O los giros de su entrevista con “el admirado” Ricardo Ochoa, “ex Peace and Love, ex Náhuatl, ex Polvo”, de Kenny y Los Eléctricos, quien abrió a Santana aquella vez, si bien a los leoneses “tampoco supieron qué cosas interpretaron”. Roura hila un tapiz que humaniza la genialidad (¿divinidad?) de Santana, poniendo en su sitio a algunos políticos mexicanos y los fanáticos del rock nuestro; el texto es actual --más luego de que el guitarrista sufriera un desmayo hace dos semanas en el escenario y fuera  hospitalizado.

Finalmente, debe mencionarse un escrito sorprendente en “Dosfilos”: “Elogio de Malombra. Aurola negra del amor absoluto”, por los llamados “cinco del grupo surrealista de Bucarest”: Gherasim Luca, Gellu Naum, Paul Paun, Virgil Teodorescu y Dolfi Trost (traducción y notas de Daniel de la Rosa y Gustavo de la Rosa Muruato).

Nos remite a la rara novela gótica “Malombra” (1881), del narrador y poeta italiano Antonio Fogazzaro (1842-1911), y específicamente a la adaptación cinematográfica de Mario Soldati en 1942, producida por Dino de Laurentis, con música de Rosati/Pedrotti, protagonizada por Isa Miranda en el papel de Marina di Malombra –si bien, entre “múltiples versiones, todas ellas deplorables”, remite a un par de cintas homónimas diversas: la muda de 1917 y otra en cuatro partes por la Radio y Televisión Italiana (RAI) de 1974.

El regreso de “Dosfilos” presenta un encarte gráfico del pintor panameño Pascual Borzelli Iglesias y sus mujeres, en blanco y negro. Además, se incluyen poemas de Vanessa Droz y Luis Cortés Bargalló; Evodio Escalante escribe sobre “Julio Ruelas y el modernismo”; Marco Antonio Campos traduce un soneto de Guido Cavalcanti; Carlos Chimal redacta “Del cielo al revés”; Juan Manuel Gómez “Esclavos de las estatuas”, Javier Báez Zacarías “La vida en carne propia”, Edgar Aguilar “Líneas anticoronavirus”, Alain Derbez “Mínimos prolegómenos a los gallos justicieros”, Nelson Guzmán “El ser y la huella del tiempo”, Gonzalo Lizardo “La poesía como política”, y Jesús de León”, “Bajo el mismo techo”.