Medalla José Vasconcelos

La Medalla José Vasconcelos a la historiadora Josefina Zoraida Vázquez

Con una larga trayectoria como historiadora y una lista de reconocimientos, Josefina Zoraida Vázquez y Vera recibirá la Medalla José Vasconcelos que otorga el Seminario de Cultura Mexicana (SCM).

Judith Amador Tello
Josefina Zoraida Vázquez en 2017, al recibir el Doctorado Honoris Causa en la UNAM
Josefina Zoraida Vázquez en 2017, al recibir el Doctorado Honoris Causa en la UNAM(Benjamín Flores)

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).– Con una larga trayectoria como historiadora y una lista de reconocimientos, como la Gran Orden “Victoria de la República”, el Premio Andrés Bello de la OEA o el Nacional de Ciencias y Artes del Gobierno de la República, Josefina Zoraida Vázquez y Vera recibirá este martes la Medalla José Vasconcelos que otorga el Seminario de Cultura Mexicana (SCM).

La ceremonia presencial de entrega se llevará a cabo el próximo martes 17 de mayo, a las 13:00 horas, en la sede del Seminario, que preside el arquitecto Felipe Leal, en Polanco.

Doctora en Historia por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y en Historia de América por la Universidad Central de Madrid (ahora Complutense), Vázquez y Vera nació en la Ciudad de México en 1932, es miembro de número de la Academia Mexicana de la Historia desde 1978, profesora-investigadora emérita de El Colegio de México (Colmex) y forma parte del Sistema Nacional de Investigadores.

En una semblanza de la doctora Vázquez realizada por el Foro Consultivo (https://www.foroconsultivo.org.mx/FCCyT/revista-forum/forum-51-la-historia-nos-da-una-idea-de-lo-que-somos-josefina-zoraida-v%C3%A1zquez-y-vera), se cuenta que a los seis años inició su gusto por la lectura con cuentos, y poco a poco fue ampliando su campo hacia temas como las culturas egipcia, mesopotámicas, griega, romana, la Edad Media y la Revolución Francesa.

Su padre fue librero y editor, así que vivió entre libros:

“En casa todos éramos lectores… porque vivimos rodeados de libros y pruebas de galeras o pruebas de páginas. Mis lecturas regulaban los proyectos profesionales, si leía la biografía de Marie Curie quería ser física, si leía sobre Schliemann quería ser arqueóloga y si iba a un concierto y oía el sonido del arpa, se me antojaba ser arpista”.

Evidentemente ganó la historia y considera que un buen historiador debe sentir pasión por su trabajo y conocer todas las épocas para tener una idea en conjunto. Y dice en la semblanza por qué la considera fundamental:

“La historia nos permite tener una idea de lo que somos como seres humanos, pues con un intento por sobrevivir, los humanos siempre han dejado noticia de sus hechos y del mundo en que viven. Los mexicanos deberíamos conocer la historia de los acontecimientos que forjaron al país, pero no cómo hubiéramos querido que fuera, sino lo más cercana a lo que pasó”.

Su estudios abarcan la historia social, política y diplomática de México entre los siglos XVIII y XIX, así como historia de Estados Unidos. Y entre sus libros pueden mencionarse Nacionalismo y educación en México (1970), Historia de la historiografía (1995), Juárez el republicano (2005), Dos décadas de desilusiones: en busca de una fórmula adecuada de gobierno (1832-1854) (2009), La independencia adaptación gráfica (2010), entre otros.

En 2017 recibió el grado Doctora Honoris Causa por varias universidades: la Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca, la UNAM y la Michoacana de San Nicolas de Hidalgo, fue becaria de la Fundación Rockefeller entre 1992 y 1994, y del Centro de Estudios Avanzados en Ciencias del Comportamiento de la Universidad de Stanford, y formó parte del Comité para la Celebración del Bicentenario de la Independencia de Estados Unidos (American Historial Association, 1974-1976).