CIUDAD DE MÉXICO (apro). – Después de haber ingresado por un mes a una clínica de rehabilitación en Pamplona, España, la cantante Amaia Montero, exvocalista de la Oreja de Van Gogh explicó que fue por un “fuerte cuadro de estrés y ansiedad” por su próximo disco.
La revista Hola señaló que, además, le afectó la pérdida de su padre, quien falleció por cáncer a los 58 años, algo que no había logrado superar.
Por eso, los médicos le recomendaron que debía seguir una vida “con tranquilidad absoluta, reposo, silencio y desconexión”, lo que ha hecho hasta el momento, en sus redes sociales.
Las alarmas sonaron cuando la mujer, de 46 años, publicó en Instagram –y luego borró--, una imagen en blanco y negro de ella misma con su rostro deteriorado, despeinada, sin maquillaje y con el mensaje: “Si la esperanza es lo último que muere y todavía no la he perdido, ¿de qué me sirve la vida?”, escribió.
Al principio, sus seguidores pensaron que su foto era para incitar a otras mujeres a salir sin maquillaje en redes, pero las especulaciones iniciaron después de que su mánager dijo que no sabía sobre el paradero de la cantante.
También había publicado un extracto de una de sus icónicas canciones “En la boca del lobo”.
Después fue fotografiada cuando la dieron de alta de la Clínica Universitaria de Navarra donde estuvo ingresada en noviembre, con una bolsa y varias maletas.
Su hermana Idoia había dicho que no estaba pasando por su “mejor momento” en cuestiones de salud. Después, aseguró a El Español que ya estaba bien.
En Socialité, la artista confesó que estas fechas navideñas no están siendo una época de celebración para ella. Dijo que no está preparada para explicar exactamente qué fue lo que le pasó, de acuerdo con declaraciones replicadas por 20minutos.es.
“Sabéis cómo soy de reservada en mi ámbito personal y mucho más en algo así”, indicó la interprete, quien se dijo molesta con algunos medios de comunicación, por cómo la han tratado a ella y a su familia. “Han sido bastante heavy con mi familia”, aseguró.
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