Cultura

"Variaciones de un mismo tema" de Pablo Ruiz Lombardo

La museografía es cuidadosa y permite que el espectador pueda transitar de manera óptima, ya que la obra ha sido distribuida de manera equilibrada, ofreciendo un diálogo entre la gráfica que se encuentra en la primera sala, y las primeras esculturas y pinturas.

Isabel Leñero
Recinto cultural
Recinto cultural(https://www.facebook.com/museojoseluiscuevasnovelo)

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).-En el Museo José Luis Cuevas puede verse ya la muestra del artista mexicano Pablo Ruiz Luis Lombardo (1962), "Variaciones de un mismo tema".

Se exhiben 55 obras, desplegadas de manera excepcional en tres salas.

La museografía es cuidadosa y permite que el espectador pueda transitar de manera óptima, ya que la obra ha sido distribuida de manera equilibrada, ofreciendo un diálogo entre la gráfica que se encuentra en la primera sala, y las primeras esculturas y pinturas.

El trabajo parte de la figura humana que ha sido geometrizada y sintetizada.

Las serigrafías sobre papel (que miden aproximadamente 60x70 cm,) han sido reunidas de tal suerte que proponen un juego de posibilidades tanto formales como cromáticas.

Las 16 pinturas de gran formato han sido realizadas en acrílico y arenas sobre tela, así como 10 esculturas en mármol y metal de aproximadamente un metro de altura.

En la muestra confluye también joyería en plata de  los personajes del trabajo de Ruiz Lombardo en autoría de Regina García Diego.

Las diferentes técnicas para aproximarse al mismo tema son, sin duda, un inquietante motor para el creador y también para los espectadores, ya que logran atraparnos e invitarnos a disfrutar de las infinitas posibilidades formales donde el color se vuelve protagonista, así como la tridimensionalidad de un solo tema.

Podemos decir que el trabajo ha sido abordado lúdicamente, y los títulos de las obras sugieren un particular sentido del humor.

De manera excepcional se exhiben asimismo cuatro extensos textos de sendas plumas importantes que reflexionan sobre la obra del artista.

Luis Rius Caso: “Sus conexiones con la tradición del geometrismo mexicano son una tentación muy grande para un crítico o historiador (como en mi caso), obsesionado en encontrar lo que Ludwig Wittgenstein denominó ‘parecidos de familia’. Según el filósofo alemán, estos parecidos son, a falta de una definición universal del arte, los que mejor determinan la artisticidad de una obra, a partir de una doble condición: 1) que esté vinculada a alguna tradición, y 2) que aporte novedades a dicha tradición. Desde luego la obra de Pablo Ruiz Lombardo da salida con la de Carlos Mérida, Germán Cueto, Federico Silva y varios artistas mexicanos y latinoamericanos (y de otras latitudes) que desde los 70 del siglo pasado dieron forma a la ‘geometría sensible, representativa de la América nuestra, según advirtieron Jorge Alberto Manrique, Roberto Pontual, Teresa del Conde, Juan Acha, entre otros.”

Aurora Noreña articula las búsquedas estéticas y formales que han acompañado el trabajo del artista desde hace mucho tiempo, donde resalta “la manera de procesar su notación formal y en la estrategia que utiliza para articularla, que consiste en una especie de combinatoria donde la reiteración normada de sus componentes y el ensayo de sus posibles posiciones y direcciones con respecto a un elemento central, el hombre-columna, consiguen atractivas composiciones que empatan con su depurado manejo de  los materiales y su rica propuesta cromática”.

José María Springer: “De estas obras irradia un optimismo, una celebración del gesto corporal y una mística de aceptación del cambio. La reunión de estos elementos nos dirige hacia un horizonte atemporal, un lugar metafísico, en el que el espíritu del ser se cuestiona, se admira y encuentra su realización a través de la existencia lúdica y compartida del arte.”

Carlos Guevara Meza confirma en su escrito cómo el artista “en su obsesiva recurrencia, nos remite a una identidad que se disloca a la vez que se afirma en sus múltiples variaciones”.

La exposición permanecerá abierta al público hasta el 8 de enero del 2023 en el Museo José Luis Cuevas, ubicado en la calle de Academia no.13, Centro Histórico CDMX.