Teatro

"Los últimos cinco años", historia de ida y vuelta

. Son como dos monólogos cantados sobre distintos momentos durante esos cinco años. Ella empieza decepcionada y triste por el rompimiento.

Estela Leñero Franco
Principio y fin de una pareja
Principio y fin de una pareja(VIOGG)

CIUDAD DE MÉXICO (apro).–El dramaturgo y compositor estadunidense Jason Robert Brown escribe Los últimos cinco años para contarnos la historia de la relación de una pareja, desde que se conoce hasta su rompimiento. Un musical a dos voces, a dos tiempos distintos. Una propuesta ingeniosa en la que Jamie cuenta la historia cronológicamente de principio a fin y Cathy de fin a principio.

Esta sugerente estructura dramática se enfrenta a problemas de tensión dramática y empatía con el público. Los personajes nunca coinciden. Son como dos monólogos cantados sobre distintos momentos durante esos cinco años. Ella empieza decepcionada y triste por el rompimiento. Él, ilusionado porque ha encontrado una mujer para convertirla en “su diosa”. Apenas se miran el día de su boda, el único momento, pero el desencuentro a lo largo de la obra, aunque sea una metáfora de la relación, debilita el drama musical. Ya Harold Pinter en los setenta contaba, en la espléndida Traición, la historia de una pareja del final al principio, y esa estructura la continuaron muchos dramaturgos.

Los cantantes y actores son de primer orden. Con una voz espectacular, Aitza Terán y Diego Medel interpretan a sus personajes con gran presencia escénica. Terán obtuvo en 2018 el premio como mejor actriz de musical que otorga la Asociación de Críticos y Periodistas de Teatro por su intervención en esta obra. José Sampedro, el director, propone un espacio con una larga mesa rectangular, ubicando a cada actor en un extremo. Durante la obra los actores se van moviendo de lugar hasta quedar en el opuesto al que iniciaron. La escenografía, diseñada por Adrián Mtz. Frausto y la iluminación por Matías Gorlero, abre la posibilidad de que la mesa, con cajas de cartón para una mudanza abajo, tenga diferentes usos, desde un escritorio hasta una pasarela.

Uno de los mayores atractivos de la puesta en escena es la música en vivo. Cinco músicos en los extremos del espacio escénico interpretan las 14 piezas musicales: Celia Barrera, violín; Belén Ruiz, cello; Javier Maldonado, guitarras; Pablo Yescas, bajo; y en los teclados y la dirección musical, Carlos Ramírez.

Los últimos cinco años parece una propuesta de contar la historia desde los dos puntos de vista de la pareja, pero en realidad prevalece el masculino. Aunque el autor negó que fuera autobiográfica, es público que la obra está basada en la historia de su matrimonio con la actriz Theresa O'Neill; ésta, después de que la pieza fue estrenada en Chicago en 2001, advirtió de una posible demanda si se presentaba al año siguiente en el Teatro del Lincoln Center de Nueva York, que encargó la obra a Jason Robert Brown (1970). Para la actriz, violaba los términos de su acuerdo de divorcio que prohibían al autor escribir aspectos de su matrimonio.

En la obra se enfatiza la historia de “un buen chico judío” y “una chica católica irlandesa”, que no logra el éxito como él en Nueva York. Desde una perspectiva ególatra, él se encumbra y deja atrás a su esposa; ella, celosa y conflictuada por su dificultad de reconocimiento, se decepciona. No hay mayor profundidad y complejidad en la relación. Finalmente, en 2002, el autor sustituyó una canción por otra y ya no se supo más de la demanda. Se presentó después en el Off Broadway, y hasta la fecha en distintos países. En la Ciudad de México se estrenó en 2017 en el Teatro Xola, y en Saltillo, Coahuila, en 2021.

Ahora, producida por Play­house Entertainment para Hiromi, está en cartelera en el Foro Lucerna, en Lucerna 64, colonia Juárez, CDMX.

Crítica publicada el 20 de noviembre en la edición 2403 de la revista Proceso, cuya edición digital puede adquirir en este enlace.