Cine

“Háblame de ti”: grita quién eres

Es de ese escaso cine mexicano que se pone serio y, sin tratar de adoctrinar, se presenta como un espejo para que se vea el que quiera y se refleje en él, quien se sienta identificado.

Luciano Campos Garza
“Háblame de ti”
“Háblame de ti”(Especial)

MONTERREY, N. L.,  (apro).- En la preparatoria, Chava (Germán Bracco) comienza a descubrir su propia identidad. Mientras goza de la gloriosa juventud, rodeado de sus amigos entrañables, siente el despertar hacia la sensualidad. Como joven atractivo, le preguntan si tiene novia o quién es la chica que le gusta.

Convertidos, todos, en cocteles hormonales en permanente ebullición, sienten la urgencia de ligar y tener novia. Sin embargo, este muchacho se siente extraño. Presionado, expresa interés por las chicas, aunque su verdadero gusto puede estar en otra parte.

El director y guionista Edu Cortés presenta Háblame de ti (2022), una sorprendente ópera prima que, con un sencillo discurso de los momentos de definición de los chicos, episodios que pasan de manera particularísima en la vida de todos, mueve a la reflexión sobre lo que uno desea y lo que la sociedad le impone, lo que uno quiere y lo que los demás creen que es lo correcto sentir.

Como una propuesta coming of age (crecimiento personal), basada en las experiencias del realizador abiertamente gay, la cinta sigue con simpatía a Chava, que se encuentra confundido por las emociones que experimenta, y sin saber qué quiere de la vida. El director y guionista se esfuerza por alejarse del discurso moralizador, pero no puede evitar que el debate se abra sobre las formas en que los jóvenes de hoy aceptan o rechazan a sus congéneres.

Las presiones para Chava son enormes. Incluso sus cuates incondicionales, lo motivan para que se lance sobre una chica, que le tire la onda, cuando, en realidad, él siente pulsaciones por un atractivo muchacho con el practica la natación, un deporte ejecutado por jóvenes semidesnudos de cuerpos bellos.

Aunque hay asomos de comedia, Cortés trata con demasiada formalidad el tema, como si incurriera en falta aligerándolo. Por eso muestra cómo es el angustioso proceso del chico, agonizando sin saber lo que le pasa, pues es feo que en la escuela a uno lo cataloguen como puto, como le pasa al joven que le interesa. Con mucha precaución aborda el tema para no abaratarlo, pues en el cine mexicano las temáticas de la homosexualidad venden, sobre todo en tono chocarrero.

En cambio, acá se va al otro extremo y asume una postura solidaria y de camaradería, al advertir, con discurso inclusivo, que no está para censurar sino para entender.

Como acierto temático, muestra que los adolescentes no solamente son entes descubriendo su sexualidad, si no que viven otros dramas que la mayoría desconoce. En su caso, sus padres, Arcelia Ramírez y Julio Bracho -en excelente forma histriónica, y dándole gran solidez a la historia-, viven en un acuerdo convenenciero parecido a una mentira que le provoca una gran agitación al chico, al ir entendiendo lo que ha estado oculto durante años en casa.

Al final, Cortés propone que hablar de netas es la respuesta. Crecer es doloroso y el entendimiento implica el planteamiento de preguntas incómodas, pero el autoconocimiento ayudará a los chavos a salvarse. Si quieren tener paz deben sincerarse con el mundo, pero, sobre todo, con ellos mismos.

Chava encuentra sus respuestas, pero no sale indemne. Algunas heridas le han quedado, pues no siempre el afecto es bien correspondido. Quiso saber la verdad y resultó emocionalmente lesionado, aunque fue lo mejor. Entiende que en ninguna circunstancia el amor es sencillo y que los ideales se pueden hacer trizas.

Toda la película es un gran grito de liberación. El título llama al entendimiento entre quienes conviven. Es de ese escaso cine mexicano que se pone serio y, sin tratar de adoctrinar, se presenta como un espejo para que se vea el que quiera y se refleje en él, quien se sienta identificado.

El maestro John Hughes, dios del cine adolescente, vería con una sonrisa de aprobación Háblame de ti, una propuesta que, como él lo hizo en su tiempo, también abraza a los muchachos, mostrándoles comprensión y extendiéndoles la mano con amistad.