Víctor Hugo Rascón Banda

Rascón Banda, dramaturgo en la memoria

Obtuvo mención honorífica en los Premios Sogem en 1978 y en el Tirso de Molina en 1979, como señala Rocío Galicia en el prólogo del libro Mujeres desde el umbral, publicado por Libros de Godot, donde está incluida.

Estela Leñero Franco
Bandianas
Bandianas(Joaquín Cato)

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).–A 14 años de su partida, Víctor Hugo Rascón Banda (1948-2008) sigue estando entre nosotros: desde la memoria y la vivencia; desde sus obras de teatro, determinantes en la historia del Teatro Mexicano. Colocó en el escenario temas de la realidad para volverla teatro y ver más allá; para sacar a la luz las injusticias, los abusos de poder, dramas sociales e historias de amor. Desde el ser humano, habla de nuestra sociedad.

Su producción teatral es muy basta, y la primera obra con la que se dio a conocer, Voces en el umbral, sigue siendo una de sus mejores. Obtuvo mención honorífica en los Premios Sogem en 1978 y en el Tirso de Molina en 1979, como señala Rocío Galicia en el prólogo del libro Mujeres desde el umbral, publicado por Libros de Godot, donde está incluida. En ella pudo plasmar toda su tradición minera, la vida de un pueblo fantasma cerca de donde nació (Uruáchic, Chihuahua), concentrándola en dos personajes sin tiempo.

Nos pinta a dos mujeres, una india y una blanca, desde su adolescencia hasta la vejez y para finalmente convertirse en leyenda. Una cama lo es todo, y acompañada de sonidos diversos, nos hace imaginar un barco, un tren, una carro minero o un escondite. Sus recursos dramatúrgicos son ricos en juegos verbales y explora distintas maneras de dar nombre a las cosas. A través de acciones nos cuenta lo no dicho; el ir y venir de mensajes en papelitos nos hace ver lo que sucede entre ella y su amor secreto; con la gimnasia extenuante sabemos del intento de abortar, Y con la plegaria de un rosario nos enteramos de la muerte del novio.

En el otro extremo de su dramaturgia está su obra El deseo, que en 2005 la llevó a escena­ Max Ferrá, protagonizada por Ofelia Medina y Víctor Carpinteiro en el Círculo Teatral. En ella cuenta la relación de dos personajes: la pasión y el desamor de un joven migrante y una estadunidense de mayor edad. Una obra dolorosa e intensa que profundiza en las contradicciones humanas y en la relación de pareja.

Estas dos obras, junto con otras más, se leyeron o representaron en las Jornadas Rascón Bandianas que año con año conmemoran a Víctor Hugo Rascón. Se realizaron del 5 al 11 de octubre, de manera virtual o presencial, en Chihuahua y la Ciudad de México.

La obra de Víctor Hugo está publicada en distintas editoriales, y en 1985 Editores Mexicanos Unidos publicó el libro Teatro del delito, con obras como La fiera del Ajusco y Manos arriba. También están dentro de esta temática El criminal de Tacuba y Cautivas. La fiera del Ajusco cuenta la historia de una mujer joven que mata a sus hijos y falla en su suicidio; un drama que enchina la piel. Un caso sucedido en 1982 y que, dirigido por Marta Luna, fue llevado a escena en 1985 en el Teatro Santa Catarina, cuando todavía no se daba sentencia.

Ese mismo año también se estrenaron dos películas con el mismo caso, Elvira Luz Cruz y Los motivos de Luz. Dado que la obra y las películas se presentaron cuando todavía el juicio estaba en curso y no se declaraba la sentencia, se armó la polémica y hasta hubo denuncias. Las directoras y autoras del documental Elvira Luz Cruz, Dana Rotberg y Ana Díez, y el director Felipe Cazals y el guionista Xavier Robles de Los motivos de Luz, fueron demandados por considerar que se influía en el proceso al considerarla culpable antes de tiempo. En el caso de La fiera del Ajusco, Víctor Hugo y Marta Luna llegaron a una negociación.

Las obras de Rascón Banda están llenas de historias y de presente. Tocar la realidad y cuestionarla provoca reacción. Los actores sociales se mueven y se ponen en la mesa temas para discutir. Los espectadores se estremecen y reflexionan, cumpliéndose con uno de los sentidos del teatro: su poder de transformar conciencias.

Crítica publicada el 18 de septiembre en la edición 2398 de la revista Proceso, cuya edición digital puede adquirir en este enlace.