Bolfy Cottom recibe el Premio Ángel de la Ciudad; es 'un honor y un desafío”, dice

Niza Rivera

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El antropólogo y especialista en legislación cultural, Bolfy Cottom, recibió el Premio Ángel de la Ciudad del Gobierno de la Ciudad de México, entre 20 ciudadanos destacados. “Mi satisfacción es el trabajo cotidiano, la interacción con colegas, la gente, los pueblos y los barrios de esta ciudad que amo entrañablemente”, dijo en entrevista a Apro. La escultura alada hecha de plata por artesanos de Taxco, Guerrero, con un peso de dos kilogramos y cerca de 30 centímetros de altura, fue entregada ayer por Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno capitalino, en una ceremonia en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento a ciudadanos destacados en: Derechos culturales, libertad de expresión, matrimonio igualitario y comunidad LGBTTTI, derecho a la reproducción elegida, derecho a tener una muerte digna, derecho a la educación, protección a migrantes, defensa de los derechos humanos, derechos de los indígenas, equidad de género y el derecho a un gobierno democrático. Cottom, profesor-investigador en la Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), recibió el premio en derecho cultural. Vía telefónica dijo a esta agencia que el reconocimiento significaba “un honor, por todo lo que representa la dinámica cultural de esta noble ciudad, sus pueblos, sus barrios y como una de figura clave y representativa de México y América Latina”. Y agregó: “Pero debo reconocer la labor, interacción y diálogo con otros personajes y académicos como Jorge Sánchez Cordero, Eduardo Cruz Vázquez, Tomas Egea, Sergio Raul Arroyo y el propio secretario de cultura capitalina, Eduardo Vázquez, personajes clave que han interactuado conmigo y que han aportado a mi pensamiento. “No trabajo para premios, no los busco, se dan por añadidura. Mi satisfacción es el trabajo cotidiano, la interacción con colegas, la gente, los pueblos y los barrios de esta ciudad que amo entrañablemente”. El especialista destacó la labor de los medios de comunicación, en especial la de Proceso, del que dijo: “ha difundido varias de mis ideas, por todo lo anterior, este es el contexto y dimensión que le doy a este premio”. Respecto a las “batallas” que vislumbra para este 2018 en materia de cultura, el antropólogo dio tres puntos que consideró claves: “La contribución de las instituciones por procurar una vida digna para los afectados por el sismo del pasado 19 de septiembre, y en consecuencia, la restauración y restitución de una buena cantidad de monumentos que tienen que ver con la dinámica de vida de la ciudad y cuyas labores se calculan concluir hasta 2020. “Trabajar porque el sector cultural encuentre su lugar dentro del Estado Mexicano. Y, que las políticas culturales se sostengan bajo la idea de apoyo a creadores, investigadores y académicos”, añadió. Bolfy Cottom agregó que siempre es un tema importante el trabajo en los perfiles de quienes encabezan y ocuparán cargos en las instituciones más importantes de la ciudad y el país. “Habrá que tener cuidado y saber elegir bien para no caer en improvisaciones y ‘amiguismo’, que tanto daño le ha hecho a la política pública”, finalizó. Los premiados con el Ángel Además de Cottom, en materia de derechos cultural se dio el “Ángel de la Ciudad” a la especialista en políticas culturales, Lucina Jiménez López, y de manera post mortem al poeta y promotor cultural Alejandro Aura Palacios. Por su labor en derechos indígenas, al intelectual y poeta mexicano nahua, Natalio Hernández Hernández, fundador de la Asociación de Escritores en Lenguas Indígenas (AELI), de la Casa de Escritores en Lenguas Indígenas (CELI) y de la Alianza Nacional de Profesionales Indígenas Bilingües (ANPIBAC). En libertad de expresión, de manera post mortem de premió al periodista Miguel Ángel Granados Chapa, Premio Nacional de Periodismo en 2004; y al escritor Enrique Krauze Kleinbort, director de Editorial Clío y la revista Letras Libres. Al político Porfirio Muñoz Ledo se le reconoció por el derecho a un gobierno democrático; a Arturo Díaz Betancourt, post mortem por su lucha en favor de los derechos humanos de las personas que viven con VIH/Sida; y al flautista Horacio Franco, quien participó en la elaboración de la nueva Carta Magna de la ciudad. La feminista y experta en derecho, Regina Tamés Noriega, fue galardonada por su apoyo a las mujeres en sus derechos sexuales y reproductivos. En el avance en el artículo 6 sobre derecho a tener una muerte digna fue premiado el médico Arnoldo Kraus Weisman, miembro del Colegio de Bioética y del Seminario de Cultura Mexicana. En materia de educación, fue reconocido Juan Ramón de la Fuente Ramírez, Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Ciencias Físico-Matemáticas y Naturales en 2006 y exrector de la UNAM de 1999 a 2007. En la defensa de los migrantes, y de manera post mortem fue nombrado el político y diplomático mexicano Gonzalo Martínez Corbalá. En este mismo rubro también estuvo Marcelina Bautista Bautista, activista y trabajadora doméstica mexicana, cofundadora del Centro de Apoyo y Capacitación para Empleadas del Hogar. En materia de derechos humanos, fue galardonado el sacerdote Miguel Concha, miembro fundador e integrante del Consejo del Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria, O.P. A.C. También lo fue Patricia Olamendi Torres, doctora en Derecho, por su contribución al desarrollo de las mujeres en la ciudad y el impulso a la equidad de género plasmada en el artículo 11 inciso C de la Constitución de la capital. Y también fueron premiados los integrantes de Protección Civil, el Honorable Cuerpo de Bomberos y al Escuadrón de Rescate y Urgencias Médicas (ERUM) de la Ciudad de México, cuyos titulares son Fausto Lugo, Raúl Esquivel Carbajal, Guido Sánchez Cuello, respectivamente, por su labor en los rescates del terremoto del pasado 19 de septiembre.